Germán Brito, garantizó este lunes que tomó las medidas necesarias para evitar las “alertas migratorias” colocadas por los órganos de persecución del Ministerio Público con la finalidad de tener conocimiento de los movimientos migratorios de personas bajo investigación y que, en la práctica, pueden derivar en impedimentos de salida.

SANTO DOMINGO.- La nota de aclaración enviada por la procuradora general, Miriam Germán Brito, deja al descubierto un posible “choque de titanes” en la Procuraduría General de la República, debido a que Germán sugiere que los titulares del PEPCA y la Dirección de Persecución no respaldaron su postura de eliminar las “alertas migratorias”.

“Justo al día siguiente de haber tomado esta decisión, recibimos la visita de dos funcionarios que no son del área judicial; presentes, además, a requerimiento mío, estuvo el director de Migración y los titulares del Pepca y la Dirección de Persecución”, resaltando que en dicha reunión solo la secundó el titular de la Dirección de Migración.

“Les expresé claro que el proceder mencionado antes, de impedimentos de salida colocados administrativamente, solo era posible si la ley fuera modificada en este aspecto”, indicó el escrito.

En la nota, la magistrada no identifica los dos funcionarios que participaron de la reunión y que “no son del área judicial”, lo que sí adelantó fue que “Haciendo averiguaciones a lo interno de la Procuraduría, hemos procedido a tomar las medidas de lugar para que esta situación no se repita, incluyendo aspectos disciplinarios”.

Germán Brito, garantizó este lunes que tomó las medidas necesarias para evitar las “alertas migratorias” colocadas por los órganos de persecución del Ministerio Público con la finalidad de tener conocimiento de los movimientos migratorios de personas bajo investigación y que, en la práctica, pueden derivar en impedimentos de salida.

Añadió que fue a través de las redes sociales que el jueves de la semana pasada se enteró que Jean Alain Rodríguez, exprocurador general de la República, se le había impedido salir del país en un vuelo, pese a la inexistencia de un impedimento de salida dictado por un juez.