Otra de las situaciones que les motivaba a actuar sin temor era la certeza que tenían Núñez de Aza y Cáceres Silvestre de que el actual gobierno sólo duraría un período y el PLD gobernaría en el 2024.

SANTO DOMINGO.- La noche de este jueves Raul Alejandro Girón Jiménez "cantó como loro" y en su declaración ante el tribunal que conoce la solicitud de coerción contra él y los demás acusados por la Operación Coral "embarró" a varias instituciones castrenses y personal activo en las áreas administrativas de estas que siguen las ordenes del mayor general Adán Cáceres Silvestre.

La razón para que esto ocurra, aseguró el acusado, es que el poder de Cáceres no terminaría con la salida del poder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) porque debido a su cargo como escolta del jefe de estado este permanecería activo mientras vida tenga el expresidente Danilo Medina.

En lógica militar, dijo Girón Cáceres, esto significa que hay que servir a estas personas porque en cualquier momento pueden volver a un puesto de poder, por lo que los subalternos le siguen obedeciendo.

En este aspecto dijo que actualmente hay personas que responden a sus interés en las instituciones castrenses y que esquema de desfalco sigue activo.

Como parte del poder militar del que gozan, Girón Jiménez dijo a la magistrada que las cárceles militares son un "aliciente" a la corrupción por las comodidades que tienen.

Dijo incluso que podría estar condenado en una de esas cárceles y salir a alguna villa con su familia en fin de semana y que hasta "muchachitas" le llevarían a la celda si lo ven triste.

Otra de las situaciones que les motivaba a actuar sin temor era la certeza que tenían Núñez de Aza y Cáceres Silvestre de que el actual gobierno sólo duraría un período y el PLD gobernaría en el 2024.