“Entendemos que debemos trabajar la afectividad, la comunicación afectiva y el proyecto de vida, junto a los maestros, orientadores, psicólogos, padres, madres, tutores y estudiantes, es una buena oportunidad para intervenir nuestras escuelas”, aseguró.

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, propuso este viernes la implementación de una estrategia que erradique los antivalores y la violencia que se genera en las escuelas y son virales a través de las redes sociales.

Abogó para que los centros educativos sean intervenidos por el Departamento de Psicología y Orientación del Ministerio de Educación en todo el país.

Al hablar en relación a un video que circula en las redes sociales donde tres estudiantes muestran su ropa interior bailando en un centro educativo, el dirigente magisterial atribuyó el hecho a que esas manifestaciones la ven en el barrio, en sus casas, por la descomposición social que se viven en estos momentos.

“Entendemos que debemos trabajar la afectividad, la comunicación afectiva y el proyecto de vida, junto a los maestros, orientadores, psicólogos, padres, madres, tutores y estudiantes, es una buena oportunidad para intervenir nuestras escuelas”, aseguró.

Hidalgo dijo que la ADP se pone a la disposición para trabajar con la comunidad educativa, con los maestros, para evitar las acciones repetitivas de esta y otra naturaleza, así como la violencia generada en las escuelas públicas del país.

Igualmente recordó que los últimos tiempos se han presentado videos de agresión física, entre los propios estudiantes, contra los profesores y el personal docente y administrativo en los centros educativos.

“No queremos buscar culpables, sin embargo, toda esa cultura foránea que vemos por los medios de comunicación y las diferentes plataformas digitales, contribuye de alguna manera repetir esas conductas violentas y antivalores”, afirmó, Eduardo Hidalgo.

El presidente de la ADP, insistió en que influye los elementos que no son de nuestra cultura y de nuestra manera de convivir que llegan de otras latitudes que crean crisis en las familias dominicanas.