SANTIAGO, Repubica Dominicana).- Organizaciones de derechos humanos de Haití y República Dominicana advirtieroneste martes sobre una "masiva avalancha" a territorio dominicano de refugiados haitianos del terremoto de 2010, debido a las expulsiones de que están siendo víctimas por autoridades y propietarios de los terrenos que ocupan en su país.

La Brigada de Protección de los Derechos Civiles del noreste de Haití denunció que autoridades de Delmas, en la propia capital haitiana, expulsaron a al menos 140 familias afectadas por el sismo y amenazan con hacer lo mismo con otras 250 familias que viven en un campo de fútbol y un complejo deportivo.

Roul Paul Batiste, uno de los portavoces de la Brigada de Protección de los Derechos Civiles de los haitianos del norte y noreste de Haití, dijo que también en muchas zonas de Puerto Príncipe que fueron sacudidas por el terremoto, hombres armados están destruyendo y quemando las carpas donde viven los refugiados y se quejó de que nadie dice nada de "esta barbarie".

"Pese al cambio de Gobierno de Haití, la gente ha perdido la esperanza, todo el mundo piensa en emigrar a República Dominicana, porque dicen que aquí se les respetan sus derechos, tienen asegurada la alimentación, salud, la educación para sus hijos y mayor seguridad ciudadana", dijo el activista de derechos humanos a emisora Radio Landia de la ciudad de Santiago.

Subrayó que los dominicanos tienen que prepararse para compartir con una alta población de haitianos, porque los damnificados que están siendo desalojados no tienen adonde ir y que es lógico que muchos buscarán la forma de emigrar a República Dominicana, como lo han hecho cientos de ellos.

De su lado, el presidente de la Comisión de los Derechos Humanos en el norte dominicano, Dionisio Jérez, consideró como una violación a los derechos fundamentales de las personas, expulsar a los refugiados haitianos en un momento tan crítico como el actual, donde la temporada ciclónica está provocando lluvias en gran parte del Caribe.

Jérez manifestó a Efe que en esta temporada de lluvias, el momento es menos indicado para que las autoridades haitianas cedan a las presiones de los propietarios de terrenos donde están ubicados esos refugios.

"La Comisión Dominicana de los Derechos Humanos en el norte del país, entiende que las autoridades (haitianas) antes de desalojar a las familias que se alojan en carpas, deben buscarle alojamientos seguros donde puedan vivir dignamente", indicó.

Mientras, la haitiana Ahtoneyambi Gasá Bauzá, dijo a Efe que hace ocho meses emigró a la ciudad de Santiago (norte), tras perder su humilde vivienda en el empobrecido barrio de Cite Soleil en Puerto Príncipe, luego del movimiento telúrico del 12 de enero de 2010.

Afirmó que antes del terremoto nunca le había pasado por su mente emigrar a este país, pero que al perder lo suyo nadie la ayudó y decidió trasladarse a territorio dominicano y ya ha logrado traer a todos sus familiares.

Expresó que su vida ha cambiado "radicalmente" desde que emigró a República Dominicana, por lo que su mayor anhelo es que todos los pobres de Haití vengan a vivir a este país porque en el suyo no hay esperanza de subsistencia digna