SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Agentes de la Policía Nacional mataron la noche de este viernes en un supuesto enfrentamiento a tiros a un hombre buscado por la institución del orden por su presunta participación en el asesinato del capitán Ramón Jiménez Montero, hecho ocurrido el pasado jueves en el sector de Villas Agrícolas, en esta capital.

La información fue confirmada por el jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez, quien explicó que el hecho ocurrió en la provincia de Barahona.

La víctima fue identificada como Félix Alexis Valdez Espinal (Humber), de 22 años.

Polanco Gómez explicó que los agentes del cuerpo del orden trataron de apresar a Valdez Espinal, pero este puso resistencia y enfrentó a los miembros de la Policía, quienes repelaron la agresión en el Batey Bombita de la referida provincia.

Según una nota informativa del cuerpo del orden, a Valdez Espinal se ocupó una pistola de marca y numeración no precisadas.

Mientras que en operativos desplegados la tarde de ayer en el Caliche, de Cristo Rey, fueron apresados Henry Mojica Ramírez, de 31, y Ronny Ureña, de 20, quienes habrían admitido su participación en el crimen del referido oficial, al que alegan planificaron atracar para despojarlo de dinero que depositaría en una sucursal bancaria.

La Policía agregó que con relación al asesinato del capitán Montero es perseguido el nombrado Carlos Báez Toribio (Joel), de 22 años, a quien se le exhorta entregarse por la vía que entienda pertinente, para que responda por los hechos que se le imputan.

Los agentes de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) ocuparon a los detenidos los abrigos y demás vestimenta utilizada durante el atraco, la motocicleta y casco protector, el arma con que mataron al capitán Montero, dos cheques por un valor aproximado de RD$200,000.00 y RD$99,000.00 en efectivo.

Los detenidos declararon que en la repartición cada uno tocó RD$180,000.00, por su respectiva participación.

La Policía precisó que los detenidos están siendo sometidos a la justicia, para que se les conozca medida de coerción, mientras que se activa la localización del prófugo.