SANTO DOMINGO. El ministro de Salud Pública, Rafael Sánchez Cárdenas, reveló este miércoles que al menos 203 personas han fallecido a consecuencia de la ingesta de alcohol adulterado y que 326 han sido los afectados.

De las personas muertas 16 eran del sexo femenino y 182 masculinos. Mientras que el total de afectados fueron 291 hombres y 35 mujeres.

Sánchez Cárdenas recordó que a raíz del incremento de las muertes por alcohol adulterado se hicieron operativos y decomisos en distintas zonas del país.

Por ello, indicó Sánchez Cárdenas, es "muy importante" continuar interviniendo las fábricas clandestinas dedicadas a la elaboración de este tipo de bebida, delito por el que han sido detenidas unas 28 personas, de acuerdo con datos de la Procuraduría General.

En algunos casos, la bebida fue ingerida por la creencia de que protege del COVID-19, según informaciones difundidas por el Ministerio de Salud Pública.

El clerén es un destilado de caña de bajo precio cuyo consumo está muy extendido en Haití, en la frontera dominico-haitiana, así como en zonas pobres en la capital dominicana.

El clerén no es letal en sí y no suele causar intoxicaciones graves, pero el que ha ocasionado las muertes estaba contaminado con metanol, un alcohol muy tóxico.

La contaminación por metanol puede ocurrir en el proceso de elaboración, como resultado del destilado de maderas, o si se mezclan disolventes en la bebida para abaratar el producto final, que en la República Dominicana también se conoce como tapa floja, tafia o triculí.