BARAHONA, República Dominicana.- Las actividades nocturnas se han desplomado en Barahona en los últimos ocho meses, al punto que el 85 por ciento de los jóvenes han optado por cambiar las discotecas y colmadones por las fiestas hogareñas, a causa de los altos índices de criminalidad.

A diferencia de otros tiempos, la media noche de un viernes social, las calles de “La Perla del Sur” están desiertas, como un pueblo fantasma, y si surge preguntar por sus habitantes, a estos los encontraremos recogidos en sus casas.

[flv:http://www.noticiassin.com/wp-content/uploads/2011/02/NOCTU-BARAHONA-HIST-IN.flv 500 295]

A esta realidad nocturna se le suman otros factores que inciden directamente en el bolsillo, ya que hace meses las principales calles de Barahona eran un caos, la gente en el medio, el alcohol corriendo como agua y el ruido que parecía nunca acabar.

Las ventas de comida están en el suelo y los comerciantes al grito, porque no aguantan la merma de las actividades sociales.

Mientras unos se mueven al compás de la soledad de la noche, otros pocos encuentran un santuario de diversión.

Los centros nocturnos amenazan con cerrar sus puertas definitivamente, si las autoridades continúan con la persecución.

A pesar de los altos índices de criminalidad y el poco circulante, Barahona sigue disfrutando de la belleza y el porvenir de su gente.