“Ese cambio solo es posible desde un esfuerzo global y multilateral que garantice el Estado de derecho, los derechos humanos y el bienestar de todas las personas, sin dejar a nadie atrás”, expresó. 

SANTO DOMINGO.-Ante la Asamblea General de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), el presidente Luis Abinader, llamó a encontrar una solución al enorme endeudamiento al que se han visto forzados los países de ingresos medios para enfrentar los estragos económicos y sociales generados por la pandemia.

“No existe en la actualidad un mecanismo de acceso a financiamiento concesionario que nos permita solventar esta crisis de liquidez. Para resolver este desafío nos vemos obligados a buscar soluciones novedosas y urgentes”, expresó.

Indicó que recientemente la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional dispuso una asignación equivalente a US$650,000 millones de Derechos Especiales de Giro, con el objetivo de fortalecer la liquidez mundial.

“Los Estados miembros del FMI recibieron dichos fondos de acuerdo a las cuotas correspondientes por país. Esto significa que una gran proporción de esos recursos fue captada por los países desarrollados, justamente los que menos lo necesitan”, dijo.

Para resolver esta injusta situación, afirmó que los países industrializados deberían dedicar dichos recursos a la creación de un mecanismo que permita canalizar las cuotas que recibieron hacia los países de ingresos medios y bajos, brindándoles acceso a fondos concesionarios.

“En dicho mecanismo, los organismos financieros multilaterales tendrían un rol de primer orden y, de esta manera, asegurarían que esos recursos lleguen a los países que realmente los necesitan. Esta iniciativa tendría un impacto muy positivo en los mercados financieros internacionales, pues daría mayor sostenibilidad a la deuda y fortalecería la confianza en nuestras economías, mejorando a su vez, el costo del financiamiento”.

Fragmento del discurso 

A pesar de este lamentable escenario creado por la pandemia, nuestro gobierno ha impulsado un plan de vacunación gratuito que ha sido exitoso, con resultados a la vista y cifras elocuentes, el 57% de la población elegible está completamente vacunada, aproximadamente el 70% tiene al menos una dosis y más de un 10% de la población tiene una tercera dosis con una letalidad de 1.14%, siendo esta una de las menores del mundo.

En consonancia con nuestra visión de para salir de esta pandemia, y por contar con un inventario de vacunas que lo ha permitido, hemos donado en solidaridad, unas 820 mil dosis a países de nuestra región, convencidos de que sólo estaremos seguros, cuando todos estemos vacunados.

Sin embargo, aunque hemos empezado a salir de la pandemia, esto por sí solo, no será suficiente para superar la crisis económica y financiera.

En aras de mantener la paz social, estamos llamados a encontrar una solución al enorme endeudamiento al que se han visto forzados los países de ingresos medios para enfrentar los estragos económicos y sociales generados por la pandemia.

No existe en la actualidad un mecanismo de acceso a financiamiento concesionario que nos permita solventar esta crisis de liquidez. Para resolver este desafío nos vemos obligados a buscar soluciones novedosas y urgentes.

Recientemente, la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional dispuso una asignación equivalente a US$650,000 millones de Derechos Especiales de Giro, con el objetivo de fortalecer la liquidez mundial.

Los Estados miembros del FMI recibieron dichos fondos de acuerdo a las cuotas correspondientes por país. Esto significa que una gran proporción de esos recursos fue captada por los países desarrollados, justamente los que menos lo necesitan.

Para resolver esta injusta situación, los países industrializados deberían dedicar dichos recursos a la creación de un mecanismo que permita canalizar las cuotas que recibieron hacia los países de ingresos medios y bajos, brindándoles acceso a fondos concesionarios. En dicho mecanismo, los organismos financieros multilaterales tendrían un rol de primer orden y, de esta manera, asegurarían que esos recursos lleguen a los países que realmente los necesitan.

Esta iniciativa tendría un impacto muy positivo en los mercados financieros internacionales, pues daría mayor sostenibilidad a la deuda y fortalecería la confianza en nuestras economías, mejorando a su vez, el costo del financiamiento.