La acusación del caso Medusa, calificada por el fiscal anticorrupción Wilson Camacho como la más grande del país, tiene un volumen de 12, 274 páginas y cuenta con 3,500 pruebas.

SANTO DOMINGO.-El juez Amaury Martínez, del Tercer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional, fue apoderado de la acusación en contra de los implicados en el caso Medusa, cuyo acusado principal es el exprocurador Jean Alain Rodríguez.

El apoderamiento fue hecho por lajueza coordinadora de los juzgados de instrucción del Distrito Nacional, Kenya Romero, mediante un sorteo aleatorio computarizado.

La coordinación de los Juzgados de Instrucción continúa elaborando el inventario del contenido de la acusación que depositó el Ministerio Público en el caso Medusa, para luego remitirla al referido juez.

Se informó que el expediente será remitido a ese tribunal en las próximas horas para que conozca el juicio preliminar en contra de Jean Alain Rodríguez y un grupo, donde determinará si envía a juicio de fondo o emite un auto de no ha lugar.

Fuentes de El Informe con Alicia Ortega y Noticias SIN dicen que la acusación cuenta con por lo menos 11 líneas de investigación, incluyendo el Plan de Humanización, los Alimentos del Sistema Penitenciario, sobornos valorados en mil millones de pesos, bienes incautados, el Inacif, Compras y Contrataciones, campañas políticas, lavado de activos, trituraciones de evidencia, declaraciones juradas falseadas desde 2012 y hasta una granja de bots; es decir, cuentas digitales falsas pagada, supuestamente con dinero del Ministerio Público.

La acusación del caso Medusa, calificada por el fiscal anticorrupción Wilson Camacho como la más grande del país, tiene un volumen de 12, 274 páginas y cuenta con 3,500 pruebas.

Entre los acusados aparecen los nombres de Lisandro José Macarrulla, Rolando Sebelén Torres, José Antonio Santana Julián, Felipe Fernández de Castro, Miguel José Moya, además de otros empresarios de la construcción, en un caso sobre el que procurador adjunto Wilson Camacho advirtió de que “en la República Dominicana, la corrupción ya no tiene dónde esconderse”.