“Son de calidad pésimas y lo mandan en un tiempo inoportuno y como no van a aumentar la mortalidad”, agregó el presidente del CMD.

Por Sandy Cuevas

SANTO DOMINGO.- Además de la gran cantidad de motoristas que desconocen las leyes de tránsito y de conductores que cometen imprudencias, la falta de condiciones en los hospitales públicos contribuyen a que en solo tres años el país haya duplicado la tasa de muertes en accidentes viales y haya escalado a la primera posición global en el nivel de letalidad en esos siniestros, de acuerdo con representantes del sector médico.

El aumento de la tasa de letalidad de los accidentes, es resultado de la falta de programas públicos y de atención de los gobiernos, de acuerdo con el Colegio Médico.

“Es un problema complejo, pero que debe partir de una decisión oficial por querer abatir esas estadísticas macabra que afecta a la población”, expresó el doctor Senén Caba.

De acuerdo con el más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa anual de letalidad del país pasó del 34.6 a 64.7 por cada 100 mil habitantes.

Al recordar que los altos niveles de letalidad de los accidentes no es algo nuevo, el presidente del Colegio Médico lamenta que el mal estado de los hospitales y los medicamentos de baja calidad contribuyen a que los pacientes que llegan con traumas no logren sobrevivir.

“Son de calidad pésimas y lo mandan en un tiempo inoportuno y como no van a aumentar la mortalidad”, agregó el presidente del CMD.

Según la OMS, el nivel mortalidad del país se ubica en el número uno en todo el mundo, superando con creces a los siguientes cuatro puestos que corresponden a Zimbabue, 41 muertes por cada 100 ml habitantes; Venezuela, con 39 muertes; Liberia, 38.9 y Eritrea, con 37.9.

Landrón, director del Hospital Traumatológico Ney Arias Lora, ve como alarmante que las muertes por accidentes rondan las tres mil personas, en su gran mayoría jóvenes en edad productiva.

El sexo masculino ocupa el 87 por ciento y 13 por ciento son mujeres, según datos del informe.