SANTO DOMINGO.- El ministro de Salud Pública dijo hoy que es imposible instalar un militar o policía en la casa de cada persona con COVID-19 que guarda reclusión domiciliaria, por lo que apeló a la responsabilidad de las personas para el cumplimiento de las medidas de seguridad.

En palabras del ministro Rafael Sánchez Cárdenas "hay una responsabilidad, un deber ciudadano de la reclusión y de la toma de medidas de higiene, que son obligatorias", y dijo que cuando estas son irrespetadas las personas son llevadas a los centros de aislamiento habilitados por el gobierno.

"Los casos que se puedan detectar (violando las medidas) son conducidos a los centros de aislamiento para que esas violaciones no se vuelvan a repetir", explicó.

Al referirse al seguimiento que reciben las 4,256 personas que están en aislamiento domiciliario el funcionario explicó que son visitados por personal de Salud Pública y de las direcciones provinciales para la toma de muestra y la vigilancia de los casos, además de llamadas telefónicas que reciben con regularidad.