La inmediatez de las redes sociales hace que cada mensaje viaje en cuestión de segundos hasta cualquier parte del mundo. Pero no siempre fue así, en el pasado se usaban métodos más análogos para comunicarse y algunos de ellos, por imposible que parezcan, pueden tardar décadas en llegar de emisor a receptor.

SANTO DOMINGO.- La inmediatez de las redes sociales hace que cada mensaje viaje en cuestión de segundos hasta cualquier parte del mundo. Pero no siempre fue así, en el pasado se usaban métodos más análogos para comunicarse y algunos de ellos, por imposible que parezcan, pueden tardar décadas en llegar de emisor a receptor.


Ese es el caso de un mensaje enviado desde la playa Güibia en Santo Domingo hace 13 años y que fue encontrado recientemente en Texas, Estados Unidos.


¿El mensaje? “No tire basura que esto viaja lejos. Esto viene de RD” Seguido de dos firmas y un número telefónico.



¿El emisor? Juan Carlos Fajardo, un dominicano que hace más de una década, estando en la playa en compañía de un niño, escribió un mensaje, lo puso en una botella y lo lanzó al mar.



¿El receptor? Bob Suboski, un residente en Texas que por pura casualidad se encontró la botella y se comunicó con el autor del mensaje.



“Yo no sabía que una basura desde República Dominicana tú la tiras ya puede viajar el mundo entero”, dijo Fajardo en un video colgado en sus redes sociales.


“Yo creía que eso se iba a quedar en el fondo del mar”, dijo el autor del mensaje.