Aunque la demora en ubicar a los náufragos ha quebrantado las esperanzas de algunos, otros deciden aferrarse a la fe de que volverán a ver sanos y salvo a sus seres queridos.

SANTO DOMINGO.- Sumidos en la incertidumbre y la desesperación se encuentran familiares de 27 personas que están desaparecidas luego que decidieran abordar una embarcación para realizar un viaje de manera ilegal que habría salido desde los alrededores de la comunidad de Sánchez, provincia Samaná rumbo a Puerto Rico el pasado lunes 4 de abril. Las búsqueda de la Armada Dominicana por localizar la yola ha sido muy tímida, según los parientes de los náufragos, quienes además se quejaron de la falta de apoyo de las autoridades locales.

Al arribar al décimo día sin tener noticias de las personas que abordaron la nave, sus familiares reflejan en su rostros la tristeza que genera la angustia al no saber si aún permanecen con vida sus parientes.

María Medina y Antonio Cortorreal están padeciendo el sufrimiento por desconocer la ubicación de su hijo, Félix Cortorreal, de 33 años, quien es propietario de un repuesto de piezas de motocicletas.

Aristilia García llora desconsolada al manifestar que sus esperanzas se desvanecen de volver a ver con vida a sus hijos Ramón y Pedro Tavárez.

Mireya Villa también padece el dolor que produce no tener información sobre cuatro de sus parientes que se aventuraron a mar adentro.

Ángel Calcaño, de 27 años, fue otro de los jóvenes que se subió a la embarcación que a diez días de haber salido de Sánchez, aún no ha sido localizada.

Aunque la demora en ubicar a los náufragos ha quebrantado las esperanzas de algunos, otros deciden aferrarse a la fe de que volverán a ver sanos y salvo a sus seres queridos.