Ante el caos que se vive en esa nación, el Gobierno dominicano ha desplegado más de 12 mil efectivos militares, para resguardar los distintos pasos fronterizos. Además se mantiene la vigilancia aérea con helicópteros y drones.

DAJABÓN.- Pese a la ola de disturbios originados en los últimos días en Haití, el cruce fronterizo en la provincia Dajabón se mantiene en calma.

Este martes cientos de nacionales haitianos llegaron hasta el punto fronterizo para cruzar al lado dominicano, con el fin de realizar sus labores cotidianas, como el comercio y acudir a lugares de trabajo. Mientras que otros ciudadanos requerían pasar al país en busca de combustible, el cual escasea en la vecina nación.

Sin embargo, al otro lado de la frontera dominico-haitiana, se viven momentos de tensión debido a la crisis de seguridad que vive el país, donde bandas criminales han tomado prácticamente control de Haití.

La situación que es descrita por algunos como crítica, se agravó ayer lunes tras grupos armados incendiar un hospital en la comuna de Milot, en el norte de Haití, durante un presunto enfrentamiento entre ellas.

Ante el caos que se vive en esa nación, el Gobierno dominicano ha desplegado más de 12 mil efectivos militares, para resguardar los distintos pasos fronterizos. Además se mantiene la vigilancia aérea con helicópteros y drones.

En tanto, ciudadanos haitianos consultados favorecen una eventual intervención internacional, para retomar la paz, el orden y la seguridad ciudadana en ese país.

Manuel Chalez, subdirector de Migración de Haití, abogó por que la comunidad internacional, medie en la crisis, para que retorne su estabilización.

"La situación es crítica, porque no hay dirigentes, no hay personal que pueda coger la dirección de este país en mano...sería mejor, aunque son ellos mismos que ponen esos corruptos que están haciendo eso... pero sea cualquiera que sea, pero hay que poner las cosas en orden", señaló.

Aseguró que mientras no se controlen a las bandas criminales, no se podrán realizarse elecciones y mucho menos regresar a la institucionalidad.