SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El Centro Bonó afirmó este viernes que el anuncio realizado por el presidente Leonel Fernández en su discurso del pasado 27 de febrero de que existen 800 mil personas que ya no son pobres, “simplemente implica que hoy a diferencia de hace 8 años reciben más de 103 pesos diarios”.

Al compartir la segunda parte de su serie de entregas denominada “Las sombras de la rendición de cuentas”, la organización de la sociedad civil -que también es miembro del Foro Ciudadano-, cuestionó la eficacia de la política asistencial del actual gobierno.

El Centro Bonó aclaró que, más que rebatir las ideas presentadas por el presidente sobre el mejoramiento de la pobreza, su análisis al discurso que presentó ante la Asamblea Nacional este 27 de febrero busca reflexionar sobre la falsedad de las premisas que hacen a su equipo llegar a la conclusión de la mejora en los indicadores.

“Queremos señalar que ese regocijo de tener 800 mil nuevas personas no pobres, que el presidente advierte como una conquista del programa Solidaridad, conduce a  continuar cifrando la esperanza de la gente en comer durante aproximadamente seis días arroz, aceite, habichuela y espagueti. Porque ¿cuánto cree usted que una familia podrá comprar con 700 pesos? “, agregó.

Aseguró que esas familias señaladas como "clientela fija", están siendo eternizadas en la pobreza, “haciéndoles creer que siempre serán pobres y de que es una dicha contar con alguien que se apiade de ellas. Un reflejo que se contradice con la visión de derechos a la que aspira nuestra Constitución. Una trampa seductora para los-as ministros-as del gabinete, que viven con la ilusión del deber cumplido, pero que no reivindica el derecho que las mayorías empobrecidas tienen a una vida digna”, sancionó.

Afirmó además que el hecho de que cualquier presidente muestre después de 8 años como un “éxito” en materia de reducción de pobreza cifras de clientes es motivo de tristeza y reclamo.

 

“Quisiéramos abrigar la esperanza de que el helicóptero vuelva a volar, pero esta vez sobre los barrios de las familias beneficiarias de Solidaridad, pues resultará provechoso observar el estado de hacinamiento en los barrios que compromete la intimidad, que resignifica el sentido de lo privado y les hace compartir esos espacios propios y de otros, plagados de enfermedades, ausencia de agua potable, servicios mediocres de salud y escuelas en mal estado, sin agua y sin inodoros. Vería a los-as empobrecidos-as a quienes se les restriega en la cara su miseria, al contrastarse con un Metro que le surca la vida día a día con un dejo de modernidad”, prosiguió el referido centro.

Explicó que la pobreza es un fenómeno social que desarrolla patologías en la gente que tiene décadas sufriéndolo. “La rendición de cuentas debe evaluar cuánto bienestar se produjo. Pero contar las calorías que se necesitan para no morir, no es una muestra de que estemos gobernando para un Desarrollo Social”, añadió.

Sin embargo, consideró que no se puede dudar la veracidad de la fortaleza estadística bajo los parámetros del Banco Mundial, utilizados por Fernández en su alocución. “Pero sin duda se trata de una cuenta que mira lo mínimo que necesita una persona para no morir”, advirtió el Bonó.

Recordó que una línea de pobreza es un monto tope que si usted lo supera, automáticamente se convierte en no pobre. “La línea de pobreza bajo la cual estamos calculando si somos o no pobres, es de aproximadamente 3,080 pesos mensuales por persona. Esto significa un ingreso diario de aproximadamente 103 pesos por persona. Dicho de otra manera, si usted recibe 104 pesos diarios entonces no es pobre” explicó