El acusado asistió a la audiencia ante el magistrado federal Marshal Morgan por videoconferencia desde el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo.

REDACCIÓN  INTERNACIONAL.- El presunto narcotraficante César Emilio Peralta, alias “el Abusador”, compareció este jueves ante un magistrado federal en San Juan y se declaró no culpable por cargos de tráfico de drogas.

Peralta, de 46 años, estuvo representado por los abogados Joaquín Pérez y Michael Raymond Hasse.

El acusado asistió a la audiencia ante el magistrado federal Marshal Morgan por videoconferencia desde el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo.

Pérez informó al magistrado que Peralta se declara “no culpable” y dijo que no solicitaba libertad bajo fianza, de acuerdo al portal de El Nuevo Día.

En ese orden, la fiscalía puertoriqueña informó que pedían mantenerlo bajo custodia debido a que había sido traído a Puerto Rico “en contra de su voluntad” por vía “de extradición”, por lo que Morgan ordenó que se mantenga en prisión hasta su juicio.

El 28 de noviembre de 2018, un Gran Jurado Federal en el Distrito de Puerto Rico emitió una acusación contra Peralta, acusándolo de conspiración para importar heroína y cocaína a la aduana territorio de los Estados Unidos (cuenta uno y dos) y con la distribución de cinco kilogramos o más de cocaína con fines de importación ilegal a los Estados Unidos (cargo tres).

César el Abusador fue arrestado el 2 de diciembre de 2019 en Colombia tras huir de República Dominicana, donde en esos momentos era considerado el mayor narcotraficante del país.

Se encontraba prófugo desde la desarticulación de su banda en agosto de ese año y las autoridades dominicanas habían emitido una alerta roja internacional para pedir la colaboración de la Policía Internacional (Interpol).

Según las autoridades dominicanas y estadounidenses, la banda de Peralta era responsable de enviar toneladas de droga a Estados Unidos, Puerto Rico y Europa.

El dinero obtenido del narcotráfico era luego blanqueado en los locales regentados por el Abusador, entre ellos las discotecas de lujo más conocidas de Santo Domingo y clubes nocturnos.

La operación antidroga que desarticuló la banda no tuvo precedentes en República Dominicana por su dimensión, ya que implicó a cerca de 700 policías y militares que se desplegaron de forma simultánea en decenas de locales del grupo.