El ministro ofreció estas declaraciones al dejar  instaladas este lunes las comisiones de trabajo creadas para ejecutar la Estrategia de Reforma Educativa de la Policía Nacional.

Santo Domingo.- Momentos en que en el país se registraron varias muertes en hechos violentos durante este fin de semana, el ministro de Interior y Policía dijo entender el problema que se está viviendo, pero aclaró que “no hay forma de que se pueda tener un policía en la casa de cada ciudadano”.

“Es un tema que tenemos que seguir trabajando para tener los resultados que finalmente vamos a lograr, hemos heredado situaciones de descuido en esta institución”, expresó al ser abordado por la prensa.

Frente a los niveles de violencia que se registran en el país, el ministro de Interior y Policía, dijo qué hay que trabajar en conjunto con la sociedad, iglesias juntas de vecinos y organizaciones sociales para buscarle una solución a este flagelo.

Jesus Vasquez justificó además que han heredado situaciones de descuido de hace años y que ahora de manera responsable están trabajando en las áreas institucionales de la Policía Nacional.

El tema también preocupa a representantes de la sociedad civil que afirman que se hace necesario intervenir en políticas públicas de prevención, de cultura de paz y que además urge se apruebe ya el Código Penal.

Legisladores también abogan porque se reforme el Código Penal pero consideran además que el problema de la violencia debe de ser erradicado desde el seno familiar.

Los hechos de violencia de esta última semana dejaron un saldo de al menos diez personas muertas.

El ministro ofreció estas declaraciones al dejar  instaladas este lunes las comisiones de trabajo creadas para ejecutar la Estrategia de Reforma Educativa de la institución del orden.

Jesús Vásquez, instó a viabilizar sin dilación las medidas de emergencia en el mejoramiento educativo y práctico de los policías actuales, principalmente en derechos humanos, manejo de conflictos y adecuado ejercicio de la autoridad y de la fuerza, a fin de poder extremar las medidas para un reclutamiento riguroso e inobjetable de los nuevos policías.