Para muestra, la impaciente espera de parientes de pacientes complicados con la enfermedad continúa llenando las afueras de los hospitales.

Por Gabriela Andújar 

SANTO DOMINGO.- Familias del Gran Santo Domingo consideran que las nuevas medidas impuestas por el gobierno para detener los contagios del COVID-19, son poco exigentes ya que los ciudadanos le han perdido el miedo a la enfermedad y no se someten a ciertas normas.

Para muestra, la impaciente espera de parientes de pacientes complicados con la enfermedad continúa llenando las afueras de los hospitales.

Así se expresa Rosa Domínguez madre de tres hijos, quien asegura que las nuevas restricciones impuestas por las autoridades solo frenarían los contagios si cada ciudadano las tomara en serio.

Domínguez afirma que solo sale de su casa para asuntos necesarios y utiliza todas las medidas de prevención para evitar contagiarse.

Don Eliseo Guzmán también padre de familia, entiende que las medidas debieron ser más duras e invita a la población joven a vacunarse y evitar las aglomeraciones a la que están acostumbrados.

Mientras en las afueras de las áreas COVID-19 de los hospitales continúa la angustia de los familiares, quienes se mantienen atentos a la llamada de los enfermeros que con escasas respuestas conservan en un hilo sus esperanzas. 

Para lograr la inmunidad de rebaño, al menos el 80 por ciento de la población debe vacunarse y para los que no quieren inocularse, el presidente Abinader insistió en que logrará convencerlos para que se protejan y entiendan que también es su responsabilidad cuidar a los demás.