Llenos de expectativas y con gran optimismo en bares y restaurantes de la capital se preparaban la mañana de este lunes para recibir desde ya con menos restricciones a sus clientes.

SANTO DOMINGO.- A partir de este lunes el país se acerca a la cotidianidad con la eliminación del toque de queda en el Distrito Nacional y la provincia La Altagracia, flexibilización gradual que permitirá que el sector servicio de estas demarcaciones operen casi con normalidad y los horarios de los trabajadores volverán a extenderse tanto a nivel público como privado.

El Colegio Médico insiste sobre el riesgo de otro rebrote de Coronavirus por el irrespeto a las medidas sanitarias.

Llenos de expectativas y con gran optimismo en bares y restaurantes de la capital se preparaban la mañana de este lunes para recibir desde ya con menos restricciones a sus clientes.

Y es que luego de un año y cuatro meses con toque de queda el Distrito Nacional vuelve a retomar su libertad de circulación ciudadana lo que representa un alivio para los negocios que ofrecen servicios y que por las limitaciones se vieron en la necesidad de reducir el personal de trabajo.

Encargados de algunos de estos establecimientos aseguran que cumplirán con las medidas sanitarias, como el uso de mascarillas, la prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas todos los días de 12 de la noche a  5 de la mañana, así como operar con el 75 por ciento de capacidad.

La decisión de eliminar el toque de queda en el Distrito y La Altagracia se realizó bajo la justificación de haber superado el 70 por ciento de personas vacunadas con dos dosis. Flexibilización que para el Colegio Médico sigue siendo un riesgo.

A pesar del levantamiento de la restricción, las autoridades esperan que la población continúe con el respeto a las medidas sanitarias, aunque los fines de semana son muchos los que hacen caso omiso a las disipaciones.

Tras el levantamiento del toque de queda el Ministerio de Administración Pública ordenó  desde el próximo martes 17 la reintegración presencial de todo el personal que labora en instituciones públicas que estaban trabajando desde casa por el coronavirus.