SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La construcción de la segunda línea del Metro ha generado inconformidad entre comerciantes y moradores de los sectores cercanos a la obra en la avenida Padre Castellanos, antigua 17.

La polvareda, el cierre de calles y las bajas ventas son de las quejas que manifiestan los residentes y comerciantes de la zona.

Explican que la colocación de hojas de zinc alrededor de la construcción han sido aprovechadas por malhechores, los cueles se esconden para atracar a todo el que pasa.