Agregó que quien tiene que decidir sobre qué hacer con los suplidores que no cumplieron con los pliegos de condiciones es la DGCCP.

Santo Domingo.- Como “una barbaridad” calificó el director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil, Víctor Castro, la licitación llevada a cabo en esa entidad que se encarga de proveer los alimentos a los centros educativos del sector público, los cuales han sido objeto de múltiples denuncias de irregularidades por parte de suplidores que fueron excluidos del proceso.

Durante su participación en la entrevista central de El Despertador, Castro reconoció los derechos de los suplidores, que durante meses han reclamado que la licitación sea anulada.

“Los oferentes excluidos tienen sus derechos porque hubo vicios en esos procesos de licitación…Fue una barbaridad en términos de gestión administrativas…Sin embargo, por encima del derecho de una empresa o cualquier ciudadano está el derecho de un niño a comer”, sostuvo el funcionario.

Víctor Castro, quien fue posesionado en el cargo en noviembre pasado, luego de que el Ministerio de Educación reconociera que se cometieron fallas en el proceso de adjudicación a los suplidores de alimentos, explicó que a pesar de las irregularidades se han visto en la obligación de continuar con los proveedores ya existentes, porque de los contrario, los estudiantes se verían afectados.

“Nosotros hicimos todos los intentos por complacer todos los reclamos, justos por demás de los excluidos, pero de nuevo nosotros como gestión de INABIE no podíamos revertir un acto administrativo tomado por la pasada gestión, lo que si hicimos fue responder 118 impugnaciones que sometieron los excluidos ante el INABIE…dando continuidad a los procesos instituciones.

Agregó que quien tiene que decidir sobre qué hacer con los suplidores que no cumplieron con los pliegos de condiciones es la Dirección General de Compras y Contrataciones, la cual fue apoderada de otras impugnaciones.

“Estamos esperando que la Dirección De Compras y Contrataciones responda esas impugnaciones que nos hicieron. Mientras, lo que estamos haciendo es dando el servicio a los estudiantes”, manifestó Castro.

Manifestó que uno de los inconvenientes que mantiene disgustados a los 493 suplidores que actualmente reclaman porque fueron excluidos, es que muchos fueron sacados del proceso por la falta de comunicación y transparencia, no porque no estuvieran aptos para participar en la licitación.

“Habían 1,112 oferentes válidos, pero algunos fueron excluidos porque se les venció su permiso, entonces, Compras y Contrataciones incluyó 1,260, y sólo 1,889 empresas fueron adjudicadas, quedando 493 excluidas a pesar de estar validadas”, sostuvo.

Indicó que aunque las Mipymes excluidas estaban solicitando el cese de las adjudicaciones para diciembre, para hacer una nueva asignación, eso fue imposible, porque la pasada gestión había tomado la decisión de continuar hasta concluir el año escolar.