Los choferes del transporte colectivo manifestaron que pocos ciclistas de la capital utilizan la vía.

SANTO DOMINGO.- Los muros de la ciclovía de la avenida Bolívar provocan quejas de conductores de esa ruta por los largos taponamientos que se producen, ya que de dos carriles que tiene la calle, varios metros de uno está destinado para los ciclistas, quienes frecuentan poco la vía, según los choferes.

A esto se suma que constantemente ocurren accidentes por los pilotillos.

Muchos de los muros que dividen el carril de los ciclistas con el de los choferes se encuentran en deterioro por los golpes que aparentemente han recibido como indicaron choferes de esta avenida.

Aseguraron también que se les dificulta trabajar por los largos taponamientos que se hacen en la Bolivar, debido a que solo hay disponible un carril y poco más de la mitad del otro para todos los conductores.

Los chóferes del transporte colectivo manifestaron que pocos ciclistas de la capital utilizan la vía, por lo que entienden que se hace necesario eliminar los pequeños muros  para que el tránsito fluya en la zona.

En la avenida Bolívar también se pudo observar que faltaban muros de la ciclovía y choferes que salían  de otras calles o edificios hicieron giros amplios para evitar chocar contra alguno y  algunos conducían sobre ellos para entrar a alguna entidad.

Los conductores  que cruzan desde la avenida Abraham Lincoln a la Pedro Henríquez Ureña, donde inicia la ciclovía, solo pueden conducir por el segundo carril, ya que el primero es utilizado casi a la mitad por la ciclovía y el tercero es usado como parqueo por los residentes de la zona casi en su totalidad.

La señalización  de la ciclovía en la Pedro Henríquez Ureña  llega hasta la avenida Delgado, donde solamente hay letreros que indican a los ciclistas que esa vía forma parte de la ruta, hasta el Parque Independencia, donde continúan las líneas.

Durante las horas de la mañana Noticias SIN solo pudo observar una personas en bicicleta utilizar ciclovía del Distrito Nacional.

Choferes se quejan por largos taponamientos que se generan en la Bolívar por pilotillos de la ciclovía.