Santo Domingo. El exministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, afirmó este martes que la decisión del Ministerio Público y de los abogados del Estado de recurrir el auto de «no ha lugar» emitido por el Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional constituye un intento de prolongar una persecución política en su contra y no responde a criterios jurídicos.
En un comunicado, Peralta sostuvo que la apelación busca mantener «un relato falso y fabricado», pese a que, según aseguró, el tribunal determinó la ausencia de pruebas que sustenten las acusaciones en su contra.
Peralta cuestiona la apelación del caso
El exfuncionario señaló que en los próximos días presentará públicamente documentos, contradicciones y evidencias que, a su juicio, demostrarán cómo fue construido el expediente judicial.
Asimismo, defendió su confianza en la justicia, el debido proceso y el principio constitucional de presunción de inocencia, al tiempo que afirmó que, tras más de tres años de investigación, no se encontró ningún elemento que vinculara su gestión al frente del Ministerio Administrativo de la Presidencia con irregularidades ni con los hechos que originaron el proceso.
Peralta sostuvo que la decisión de apelar el auto de «no ha lugar» no puede modificar lo que calificó como la falta de sustento de la acusación y aseguró que el tribunal concluyó que no existía evidencia suficiente para generar una duda razonable sobre su conducta.
El exministro manifestó que siempre estuvo dispuesto a enfrentar el proceso en los tribunales, bajo las garantías del debido proceso, aunque consideró que, cuando la justicia es utilizada con fines políticos, «el silencio deja de ser una opción».
Defensa pública y críticas al proceso
También calificó de lamentable el uso de la justicia como herramienta de persecución política y advirtió que este tipo de prácticas afectan la confianza en el Estado de derecho.
Finalmente, Peralta indicó que decidió hacer pública su posición no solo para defender su nombre y el de su familia, sino también como un acto de responsabilidad ciudadana, y aseguró que continuará ofreciendo su versión de los hechos, convencido de que «la verdad terminará imponiéndose por encima de cualquier agenda política».
