Dicha preocupación se extiende a los propietarios de los negocios en mercados de la capital, quienes ruegan por la regulación de los precios para par a mantener su negocio a flote.

SANTO DOMINGO.- La escalada de alzas en la canasta familiar y otros productos de consumo básico sigue causando quejas entre residentes en el Gran Santo Domingo que ven disminuir cada vez más su poder adquisitivo.

Esa es la inquietud que tienen los residentes del Gran Santo Domingo ante los precios que actualmente tienen los productos que son de consumo diario en sus casas y sus pequeños emprendimientos.

Tal es el caso de la señora María Severino, quien contó como de sorpresa por su sector aumentaron el precio del agua y otros productos, obligándola a acudir hasta el mercado de Villa Consuelo a abastecerse para rendir el dinero que le da su hija para su sustento.

La preocupación por la posibilidad de que continúen en alza los precios de los alimentos también embarga al señor Eddy de la Cruz, quien contó los malabares que tiene que hacer para llevarle la comida a sus hijos y comprar lo que necesita en su puesto de comida rápida.

La intranquilidad por el actual costo de la canasta básica también llega hasta pequeños comerciantes de las barriadas y mercados del Gran Santo Domingo, tras asegurar que esto ha provocado que las ventas disminuyan.

En los comercios visitados este miércoles el litro de leche cuesta entre 75 y 90 según la marca, cuando antes de la pandemia era vendido entre 55 y 60 pesos.

El medio galón de aceite pasó de costar 180 y 250 pesos a más de 300, según la marca.

Mientras que un botellón de agua aumentó entre 25 y 30 pesos, al igual que los granos enlatados y el kilo de salsa de tomate.

El clamor de las personas que este día acudieron a abastecerse tanto a colmados como mercados de la capital, es que las autoridades intervengan a la brevedad en los actuales precios de los alimentos o que al menos eviten nuevas alzas.