SANTIAGO, República Dominicana.- En esta ciudad la contaminación sónica mantiene inquieta a sus pobladores, quienes reportan incluso estados de sordera.

Los principales establecimientos comerciales, vehículos de motor, plantas eléctricas, bocinas de los colmadotes y vehículos anunciadores en las marchas de las caravanas políticas, son agentes causantes de esta forma de contaminación.

En los últimos meses las autoridades han incautado cientos de bocinas, pero la situación podría agravarse debido a la actual actividad política proselitista.

Y es que, a pesar de los operativos que lleva a cabo la Policía con la Unidad Antiruido, las quejas retumban el tímpano.

Pero la contaminación  no sólo se refleja con el alto volumen, también la ocupación del espacio público en las principales arterias comerciales  de la ciudad demuestra la falta de organización.