BONAO, República Dominicana.- Las protestas se intensificaron este jueves en el municipio de Bonao tras el entierro de un joven asesinado el pasado martes, supuestamente, por agentes de la Policía.

Mientras Víctor Leandro Cano Suriel, de 22 años, era sepultado, el dolor y llanto de sus familiares precedían la quema de neumáticos y lanzamiento de piedras que ocupó varias calles del municipio.

Los dolientes de Cano Suriel responsabilizaron de su muerte a las autoridades y aseguraron que la lucha continuaría hasta tanto no aparezca el autor de la misma.

Dirigentes populares resaltaron que el deceso del joven, más que apagar los ánimos de protesta, los encenderá.

A medida que los levantamientos avanzaban los negocios de calles como la Duarte, en el sector de Caracol, cerraban sus puertas.