Un pasajero se puso una máscara antigás y abrió una granada de humo.

Redacción internacional.-  Yokastti Santana se encontraba de visita en la ciudad de Nueva York, y nunca imaginó que experimentaría el terror mismo al tener que escapar de la plataforma del tren para refugiarse de las balas. “pensé que venía a disfrutar y casi pierdo la vida hoy”, expresó.

“Corre, corre que hay un señor tirando a lo loco, de repente salí y vi a un joven que estaba sangrando”, narró la turista dominicana que estuvo presente durante el tiroteo de este martes en la estación de metro en el condado de Brooklyn.

El incidente que agita todavía a Nueva York ocurrió poco antes de las ocho y media de la mañana, en un vagón de la línea N que iba en dirección a Manhattan. Comenzó con el tren en marcha, llegando a la estación de la calle 36, en Sunset Park, un barrio de Brooklyn.

Un pasajero se puso una máscara antigás y abrió una granada de humo. Según confirmó la Policía de Nueva York, era un hombre negro, de complexión fuerte, cerca de 1,60 metros de altura y con un chaleco de obra de color verde.

Mientras el tren arribaba a la estación abrió fuego contra los pasajeros que iban en el vagón, que se agolparon contra el otro extremo del coche. Dejó una decena de heridos, cinco de ellos en situación “crítica pero estable”.