De acuerdo con el experto en seguridad, la Policía abandonó sus roles misionales y se convirtió en un grupo corporativo para servirle a determinado grupo de poder donde la capacidad de acumular dinero es más importante que la capacidad, el mérito y la honestidad con que se desempeña.

SANTO DOMINGO.- Al abordar el tema de la violencia en el país, que en los últimos días ha sido uno de los tópicos más comentados por los diversos acontecimientos sangrientos, el director del Centro de Análisis de Datos (Cadseci), Daniel Pou, dijo que en República Dominicana la Policía Nacional no acepta reformas ya que ese proceso se hace en una entidad que funciona con problemas, pero no en una institución que ha terminado siendo disfuncional con relación a su sociedad.

“El problema fundamental no es la delincuencia, es la violencia. La gente no cree en las instituciones que están llamadas a lidiar en ese tipo de situaciones en la sociedad como el Ministerio Publico o la Policía Nacional”, dijo.

Por otro lado, afirmó que hay un espacio ganado por el crimen organizado, que no es más violento que la sociedad en términos de pérdidas de vidas.

En ese sentido, cree que el proceso de transformación policial se va a tomar unos seis a siete años, y terminará aniquilando prácticamente toda la alta oficialidad de la Policía Nacional.

“Tenemos una deuda con la sociedad. Más de 50 años sin que nadie se preocupara por implementar políticas para construir ciudadanía, políticas para enseñarnos las vías para solucionar los conflictos de la cotidianidad y para educar a las personas y hacerles entender que el crimen organizado aun produzca mucho dinero redistribuye mucho”, explicó.

De acuerdo con el experto en seguridad, la Policía abandonó sus roles misionales y se convirtió en un grupo corporativo para servirle a determinado grupo de poder donde la capacidad de acumular dinero es más importante que la capacidad, el mérito y la honestidad con que se desempeña.

“Los elementos misionales se fueron al carajo y la policía se convierte en otro grupo corporativo con mucha tangencia y muchas compenetraciones del crimen organizado”.

Pou definió el crimen organizado como una actividad tan poderosa que cuenta con una economía sumergida que mantiene a la mayoría de la gente que vive en los barrios. “Es tan poderoso que tiene una economía sumergida que mantiene a la mayoría de la gente depauperada que vive en los barrios”.

66 por ciento de homicidios son provocados por la violencia social

El experto en seguridad dijo, al citar estadísticas, que el 66 por ciento de los homicidios son provocados por la violencia social.

De su lado, indicó que en ese mismo rango tenemos entre el 27 y 29 por ciento tenemos los homicidios que producen las actividades delictivas como los robos, narcotráfico y pleitos entre bandas criminales.

La violencia social es la que se produce por la incapacidad que tienen las personas en una sociedad de resolver los temas las contrariedades cotidianas por la vía del diálogo.

Expresidente Hipólito Mejía se negó a proceso de reforma en el 2002

Daniel Pou dijo que en el año 2001 un grupo de la Facultad de Ciencias Sociales hizo una propuesta para liquidar la vieja policía y que de ese proceso surgiera una nueva institución, pero no se hizo porque el presidente Hipólito Mejía se negó a que un ante proyecto que se llevó en 2002-2003, fuera aprobado.

“Y hoy en día estamos recogiendo los frutos de esa negación. Ahora ha sucedido que vivimos con el monstruo en las entrañas”.

Afirmó que el proceso de transformación de la Policía que se lleva actualmente va a obligar ya sea al presidente Luis Abinader o cualquier otro mandatario a comprometer grandes cuotas de poder porque el tema de la seguridad es un tema de poder en este país. “Es uno de los temas de poder que más genera riqueza”.