Sumidos en un luto interminable se encuentran decenas de familias que han perdido a sus seres queridos en este rebrote que muchos consideran una tercera ola del COVID-19.  

SANTO DOMINGO.- Con una positividad en aumento que ronda ya el 17% en las últimas cuatro semanas y los hospitales y clínicas en el Gran Santo Domingo abarrotados, especialmente las unidades de cuidados intensivos, donde este lunes la ocupación se sitúo en un 77 por ciento a nivel nacional, aunque en el Distrito la cifra se eleva a 87 por ciento, las escenas de dolor se repiten en diferentes centros de salud.

Sumidos en un luto interminable se encuentran decenas de familias que han perdido a sus seres queridos en este rebrote que muchos consideran una tercera ola del COVID-19.

El Informe con Alicia Ortega pasó días completos en dos hospitales de la capital, donde se pudo comparar las cifras de fallecidos por el virus que reportan estos centros a Salud Pública, con lo que revelan los boletines diarios.

La escena parece repetirse una y otra vez en la Ciudad Sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar, lo único que cambia en ocasiones es el color del ataúd, pero lo que no varía es el contenido, el cadáver de un paciente con COVID-19 que va directo del congelador que sirve de morgue improvisada al féretro sin la tradicional preparación.

Los familiares se funden en un abrazo que no parece tener fin. Unidos por el llanto y  el dolor que deja la pérdida de un familiar  que no pudo rebasar la pandemia.

Al otro extremo en Santo Domingo Oeste, en el hospital Marcelino Vélez Santana el panorama no era muy diferente. En las afueras del centro familiares esperaban día y noche para obtener noticias de los suyos.

En ese centro de salud El Informe con Alicia Ortega se encontró con la señora Madeline Quezada Núñez, cuya abuela permaneció ingresada del 26 de mayo al primero de junio.

De acuerdo a Quezada Núñez los síntomas que tenía la señora eran fiebre y una tos, pero nunca imaginaron que estaba contagiada del coronavirus.

Expresó que antes de ingresar a su abuela Heroína Núñez de 70 años duró mucho tiempo buscando una cama y no aparecían.

“Fuimos al Morgan, al Moscoso Puello, fuimos a la Clínica Cruz Jiminián, a la Clínica González, fuimos a la Independencia. No había área de Cuidados Intensivos, estaban todas llenas”, dijo.

A pesar de que Madeline Quezada Núñez se mantenía esperanzada de la pronta recuperación de su abuela, la misma falleció.

El pasado miércoles en apenas ocho horas, nuestras cámaras captaron la salida de cuatro cadáveres en el Luis Eduardo Aybar, pero en los primeros cuatro días de junio, ósea, entre martes y viernes en la tarde, el hospital reportó 18 muertes por el virus que se sumaron a las 36 en el mes de mayo.

Mientras en el vecino centro CECANOT, reportaron otros 30 decesos en mayo y uno la semana pasada, en el Marcelino Vélez siete personas perdieron la batalla contra el COVID-19 entre el martes y viernes, si agregan 48 muertes reportadas en mayo las cifras son de 55 fallecidos.

Asimismo en el hospital Rodolfo De la Cruz Lora de Pedro Brand, reportaron otros 26 decesos entre mayo y junio.

Solo estos cuatro centros públicos de Gran Santo Domingo registraron 166 fallecidos en tan solo 35 días, sin embargo, el Ministerio de Salud Pública reportó 159 muertes a nivel nacional para este mismo período, con por lo menos 51 de estas muertes en 12 demarcaciones fuera del área metropolitana.

Cabe destacar que el Servicio Nacional de Salud tiene registrados unos 150 centros entre públicos y privados que atienden pacientes con COVID-19.