Este 1 de diciembre, millones de personas se dan cita para llamar la atención acerca de la importancia de acabar con las desigualdades que frenan el cumplimiento de la promesa de poner fin al sida para el 2030.

SANTO DOMINGO.- La campaña para conmemorar el Día Mundial del Sida 2021 este primero de diciembre pone de relieve la urgente necesidad de acabar con las desigualdades sociales que impulsan esta enfermedad y otras pandemias en todo el mundo, según destacó el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH y Sida (ONUSIDA).

A través de un comunicado de prensa la directora de ONUSIDA en el país, Bethania Betances, explicó  que el lema “Poner fin a las desigualdades. Poner fin al sida. Poner fin a las pandemias” se sustenta en la estrategia mundial contra el sida 2021-2026, que de ser acordado el plan propuesto por los líderes del mundo pondría fin a la enfermedad en el 2030.

Enfermedad que en el 2020 cobró la vida de 1,851 personas en el país y se detectaron 3,422 nuevas infecciones, para un total de 74,995 personas viviendo con el VIH, de las cuales 73,621 eran adultos y 1,374 niños y niñas, de acuerdo con los datos suministrados por la organización.

Betances indicó que el objetivo de la estrategia es “reducir las desigualdades que facilitan el crecimiento de la pandemia del sida, así como dar prioridad a las personas que todavía no tienen acceso a servicios contra el VIH, en procura de involucrar a todos los países y comunidades para acabar con el sida como una amenaza para la salud pública”.

Además, la funcionaria de las Naciones Unidas explicó que, a causa del COVID-19, los tratamientos para personas viviendo con VIH se han frenado, y que las estimaciones sobre las interrupciones de servicios asociadas al COVID-19, podrían causar entre 123 mil y  293 mil nuevas infecciones por VIH, así como entre 69 mil y 148 mil muertes más relacionadas con el sida.

De igual manera, dijo que el informe muestra que las personas que viven con el VIH son más vulnerables al COVID-19, y que datos del 2020 muestran que las desigualdades han limitado el acceso a las vacunas contra este virus.

“ONUSIDA recomienda contar con infraestructuras lideradas por las comunidades y la sociedad civil, como parte de la construcción un sistema de salud pública fuerte, además de mayor protección para los recursos humanos, incluidos los trabajadores sanitarios, y reconocer a las comunidades pioneras en los enfoques que demuestran mayor efectividad, impulsando cambios que motivan a los dirigentes a ser audaces”, detalló.

Asimismo, Betania Betances, instó a los líderes a trabajar juntos para afrontar los desafíos debido a que, el sida, continúa siendo una pandemia que precisa se actúe urgentemente para lograr eliminar las desigualdades que la sostienen, ya que de lo contrario se corre el riesgo de que la misma se prolongue durante las próximas dos décadas.