SANTO DOMINGO.- Gregorio Luperón Gran prócer de la Guerra Restauradora de la independencia dominicana, destacado político del siglo XIX, líder del Partido Azul o Liberal. Nació el 8 de septiembre de 1839 en la ciudad de Puerto Plata. Sus padres fueron Pedro Castellanos y Nicolasa Luperón de quien tomó el apellido. El apellido original de su madre era Duperón, que luego se castellanizó como se conoce en la actualidad.

A los 12 años trabajó en Jamao, en los cortes de caoba de su protector Pedro E. Dubocq, en cuya casa leyó las Vidas paralelas de Plutarco, entre otros libros.

Cuando Pedro Santana proclamó la anexión a España, en 1861, Luperón y un grupo de puertoplateños se opusieron a esta acción. Fue perseguido por las autoridades españolas, y apresado en 1862, pero escapó y se marchó al extranjero. Al año siguiente, meses antes de estallar la Guerra Restauradora, con apenas 24 años, fue designado general de brigada. En septiembre de 1863 comandó las tropas que atacaron Santiago y era tanto su prestigio que, cuando se instaló el 14 de ese mes el Gobierno Provisorio de la Restauración, fue electo Presidente, pero en un acto de desprendimiento renunció. Fue entonces escogido José Antonio Salcedo (Pepillo).

Meses después de terminada la Guerra Restauradora, al ser elegido Buenaventura Báez presidente de la República, Luperón, consciente de los planes antinacionales de este, inició una revolución, la cual triunfó el 29 de mayo de 1866.

En 1877, derrotado el Gobierno civilista de Ulises Francisco Espaillat, Luperón marchó al destierro

Los últimos años de su vida debieron ser para Luperón muy desesperanzadores, pues tuvo que enfrentar a Ulises Heureaux, Lilís, su antiguo pupilo, quien había renegado de sus principios liberales, nacionalistas y progresistas y cuyo Gobierno ya por 1888 empezaba a perfilarse como una dictadura.

En diciembre de 1896 enfermó en Saint Thomas. A iniciativa de Emiliano Tejera, Lilís fue a visitarlo y más tarde, en un acto magnánimo lo mandó a buscar y lo trasladó a Puerto Plata y estuvo atendido por el Dr. Fosse durante los últimos cinco meses de su vida. Falleció en Puerto Plata el 21 de mayo de 1897 a los 58 años