La ubicación de este mayor del Ejército se maneja como información clasificada, un precedente en la historia jurídica reciente.

SANTO DOMINGO.- Al colaborar con el Ministerio Público, Raúl Alejandro Girón compró para él y su familia una especie de burbuja de seguridad a cambio de delatar a los demás imputados en el caso Coral.

Girón se convirtió en lo que en derecho se conoce como “testigo de la corona” y, contrario a otros que han existido en el país, la ubicación de este mayor del Ejército se maneja como información clasificada, un precedente en la historia jurídica reciente.

Pero ¿cómo funciona este tipo de arresto domiciliario? ¿Cómo se garantiza la integridad del testigo y su familia? ¿Dónde lo llevan? ¿Quién lo cuida?

La Dirección General de Persecución, encabezada por Yeni Berenice Reynoso, es la que tiene la responsabilidad de coordinar el sistema de protección que corresponde a Girón Jiménez.

Este tipo de imputados se mantienen en aislamiento con el conocimiento de un miembro del equipo y con la seguridad adecuada, dijo a Noticias SIN una fuente vinculada al proceso.

El lugar de reclusión tiende a ser un espacio controlado por el Ministerio Público que cuente con elementos de seguridad para el imputado y los miembros de su círculo familiar cercano, a fin de garantizarle seguridad.

Tal como pidió Reynoso al solicitar que se variara la modalidad de coerción que pedían para Girón Jiménez,la dirección donde se encuentra es manejada como información clasificada.

Esto hace que las reuniones con sus abogados o con miembros del Ministerio Público deban celebrarse en un espacio distinto al escogido para su reclusión porque no todos los que participan en la investigación saben dónde se encuentra.

En su intervención en la audiencia de conocimiento de coerción contra los imputados por la Operación Coral, Girón reveló la forma en que operaba la supuesta mafia militar en el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) y el Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep).