Más que abrir el debate sobre simples cambios en el sistema tributario para enfrentar la crisis, el país debería plantearse una discusión sobre reformas económicas que reduzcan la iniquidad, una bomba de tiempo que se ha vuelto más peligrosa después de la pandemia.

SANTO DOMINGO.-Más que abrir el debate sobre simples cambios en el sistema tributario para enfrentar la crisis, el país debería plantearse una discusión sobre reformas económicas que reduzcan la iniquidad, una bomba de tiempo que se ha vuelto más peligrosa después de la pandemia.



La recuperación económica es el principal punto en la agenda presidencial del país y del mundo en la medida en que avanzamos con la vacunación, pero más allá del restablecimiento de la actividad económica es importante plantearse con firmeza el propósito de reducir la inequidad.


Un informe de Oxford de 2020 indica 2.1 mil millones de ricos en el mundo poseen más riquezas que 4 seicento millones de personas que son el 60 por ciento de la población mundial.