Miguel Ceara Hatton

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El economista Miguel Ceara Hatton advirtió este lunes que la posición de la Comunidad del Caribe (CARICOM) sobre la sentencia del Tribunal Constitución podría afectar grandemente a varias industrias del país.

“República Dominicana exporta a los países del CARICOM unos 160 millones de dólares, de los cuales el 30 por ciento está concentrado en Trinidad y Tobago, 27 por ciento en Jamaica. Si consideramos a Haití como parte del CARICOM, son 1,146 millones de dólares, si lo sacamos son 160 millones. Lo que importamos de la región 1600 millones de dólares, de los cuales el 73 por ciento  es gas y petróleo que vienen de Trinidad y Tobago que son 1,165 millones de dólares” apuntó.

Señaló que la actividad principal del país es el turismo, por lo que precisa que la imagen que se está vendiendo no es la adecuada porque implica racismo, violación de los derechos humanos, “eso va a cuestionar a este país como destino y puede aislarlo de otras facilidades comerciales”.

“El CARICOM puede convocar a 79 países que pertenecen al África, Caribe y Pacifico (ACP), eso te puede generar un efecto dominó y si el CARICOM logra convencer a esos 79 países de que el República Dominicana se están violando los derechos humanos, eso va a obligar necesariamente a sentarse en una mesa de discusión a la Unión Europea, porque los miembros de la Unión Europea son esos países. En los 34 países de la OEA, 14 son CARICOM…” apuntó.

“Yo creo que el problema básicamente, es la capacidad que tiene el mundo de tolerar que a 209 mil dominicanos se le  desnacionalice por el hecho de ser hijos de padres extranjeros…La nacionalidad es un derecho humano y así lo ratificó la República Dominicana como en siete u ocho convenciones internacionales, en forma soberana”, Ceara Hatton habló en esos términos al ser entrevistado en el programa El Despertador, del grupo SIN, que se transmite por Antena Latina.

Dijo que las autoridades dominicanas no pueden pensar que ante la desnaturalización de 209 mil personas, el mundo se quede callado. “Ningún país puede invocar la soberanía para violar derechos humanos, eso no es aceptable en la sociedad de hoy, un mundo globalizado”.