Dejó como secuelas un saldo de cuatro mil muertos y 20 mil heridos, trayendo la agonía y la ruina al país.

SANTO DOMINGO.- El mortífero ciclón San Zenón entró a Santo Domingo un día como hoy, hace 91 años. Cuando apenas el reloj marcaba las dos de la tarde, ese 3 de septiembre de 1930, el ciclón San Zenón azotó la República Dominicana con vientos y ráfagas violentas, produciendo a su paso, una estela de destrucción y muerte.

Fue uno de los huracanes más destructores de la historia de República Dominicana debido a que pasó por el centro de la Capital, donde para esa época, la mayoría de las casas estaban construidas de madera de palma con techos de zinc.

Dejó como secuelas un saldo de cuatro mil muertos y 20 mil heridos, trayendo la agonía y la ruina al país.

La tragedia fue mayor debido al escaso nivel de educación de la población, lo que motivó que muchos salieran a las calles creyendo que el peligro había pasado, ignorando que estaban en medio del ojo del huracán, cuando se produce una calma temporal y que los vientos volverían a soplar con igual o mayor intensidad.

Solo dos semanas tenía en el poder el presidente Rafael Leónidas Trujillo, cuya dictadura se extendería a fuerza de represión durante 30 años.

Aquella tarde gris, los vientos comenzaron a aumentar, eran fuertes y resistentes, las familias quedaban al intemperie, los animales volaba sobre los techos y los aire, los arboles caían y la lluvia no paraba.

Cuando amaneció el día cuatro, las escenas que se vieron eran devastadoras y traumáticas, sobre todo para los habitantes que no creyeron en la llegada del ciclón. La destrucción fue total. Dejó un país desbastado

La incredulidad de la ciudadanía ante los avisos meteorológicos, trajo como consecuencia más muertes y damnificados, registrándose pérdidas económicas superior a los 25 millones de pesos de la época, lo cual dejó al país sumergido en una pobreza extrema.

Los barrios del gran Santo Domingo que quedaron más destruidos fueron Villa Duarte, Villa Francisca, Ciudad Nueva y Gazcue.

Los cadáveres y heridos se encontraban entre los escombros, otros que se protegieron en un cisterna fueron encontrados ahogados por los torrenciales lluvias .

Se utilizó como centro de acopio y de cremación de los cadáveres, la Plaza Colombina, donde hoy está situado el Parque Eugenio María de Hostos, antiguamente Parque Ramfis, el cuál se construyó, en honor a las víctimas del ciclón.

Aún son recordados los daños que dejó el huracán San Zenón, principalmente por la gran cantidad de víctimas y las condiciones deplorables en que quedo la ciudad. Esta fecha siempre será conmemorada, con dolor y pesar .

Aunque el país ha sido azotado por otros huracanes, como David en 1979 y que fue más fuerte y Georges , en 1998, ninguno causó tanto daño a la ciudad de Santo Domingo como lo hizo San Zenón, por lo débil de nuestras estructuras y la poca capacidad de comunicación en la isla. Se estiman más de 4,000 muertos y los heridos sobrepasaron los 20,000.