El prelado propuso establecer un un toque de queda en esa ciudad en horas de la noche para enfrentar la criminalidad y el narcotráfico, mientras se notaba un incremento en el patrullaje.

REDACCIÓN.- En medio de cuestionamientos por la muerte del coronel Daniel Ramos Álvarez, en Baní, este jueves agentes policiales realizaron un amplio operativo en esa localidad.

Mientras el obispo de ese municipio calificó de “frágil” el sistema de justicia del país porque todavía no se le ha conocido medida de coerción a los acusados del asesinato del alto oficial.

Con armas largas los agentes policiales revisaban vehículos que transitaban en las vías de Baní.

El obispo Víctor Malles, resaltó que esta impresionado de que a pesar de la presión de la sociedad para que se haga justicia por la muerte del Coronel Daniel Ramos,  todavía no se ha tomado una decisión con los acusados de cometer el hecho.

Para enfrentar los males que afectan a Baní, monseñor propuso que haya un toque de queda en el que se restrinja el uso de motocicletas a partir de las 10 de la noche y que sean cerrados a tempranas horas los negocios de expendio de bebidas alcohólicas.

Solicitó además que se genere mayor fuente de empleo, que mejore el sistema educativo y que se incentive el deporte.

El obispo dijo que para que disminuya el narcotráfico y la delincuencia en Baní la justicia del país debe de ser reformada