La

anunciada reactivación del sector turístico nacional, luego de unos seis meses

de confinamiento en los que las pérdidas económicas han sido millonarias y

cerca de 150 mil trabajadores se han quedado sin empleo, coloca al país ante el

reto de atraer viajeros internacionales sin que ello represente la propagación

de la pandemia.


Como

una forma de atraer turistas, el gobierno anunció esta semana la puesta en

marcha de un plan sin precedentes que incluye un presupuesto de más de RD$1,600

millones de pesos (28 millones de dólares), créditos, exenciones fiscales y la

libertad de los turistas de ingresar al país sin someterse a pruebas de

laboratorio para comprobar que no están afectados por el covid-19.


Entre

las medidas anunciadas por el presiente Luis Abinader destacan préstamos para

la pequeña y mediana empresa, reducción de la tarifa APA (acuerdo de precios

anticipados), eliminación del pago de anticipo por seis meses y RD$420 millones

en programas que garanticen rutas aéreas, de mutuo acuerdo con las aerolíneas.


Además de que las autoridades no exigirán a los viajeros presentar pruebas PCR, el Estado se compromete a dotarlos de un seguro de salud en caso de que puedan ser afectados por el coronavirus SARS-CoV-2 durante su estancia en el país.


Las

autoridades no han detallado, sin embargo, todos los protocolos que

implementarán para prevenir que ante la presencia de un turista contagiado el

virus se propague entre el personal que trabaja en el sector turístico, en los

puertos y aeropuertos.


Impacto por cierre del turismo durante

pandemia


El

coronavirus ha sido un trago amargo para la República Dominicana, afectando

significativamente uno de los ejes más importante de la economía nacional.


En

la actualidad la mayoría de las grandes infraestructuras hoteleras permanecen

cerradas, las cuales generan el sustento de 450 mil empleados y sus familias,

de acuerdo a los datos oficiales al momento de iniciar la pandemia.


La inactividad del turismo tiene un impacto más allá de lo que se visualiza, pues desde el empleado de un hotel hasta los taxistas que trasladan los turistas se han visto afectados, dejando de percibir los ingresos que garantizan el sustento de sus familias. 


Son

muchos los sectores del turismo: agencias de viajes, tour operadores, empresas

de transporte, guías turísticos, atractivos naturales y pequeños empresarios

del sector de restaurantes y entretenimiento, que han sido embestidos en estos

últimos meses.


Debido

a la parálisis, en la actualidad sólo se registra 5% de ocupación hotelera

y  se han perdido unos 150 mil empleos

directos y 300 mil indirectos.


Retos por delante


Mientras

algunas de las medidas irán en beneficio de algunos de estos sectores, los

trabajadores informales, así como pequeños y medianos empresarios también

esperan apoyo para emprender su recuperación, ya que muchos de ellos, como los

restaurantes, han insistido que sus ingresos se han reducido de forma

significativa temen colapsar económicamente.