Señaló además que las autoridades cometieron un error estratégico sobre la campaña de vacunación de la tercera dosis.

SANTO DOMINGO.- “Que el Distrito esté cerrado sin ningún tipo de contacto y La Altagracia”,  es lo que el epidemiólogo Carlos Feliz entiende que debe hacer el Gobierno para evitar que personas infectadas de coronavirus residentes en otras localidades provoquen un rebrote en las dos demarcaciones que ya no tendrán toque de queda a partir del lunes.

El doctor Feliz calificó como una “inobservancia epidemiológica” la medida adoptada por las autoridades.

“No procede hacer un levantamiento de un toque de queda en un área donde prácticamente hay una provincia que es un barrio del Distrito Nacional que es San Cristóbal donde tiene una tasa de positividad muy alta por encima de un 10%”.

El doctor Feliz explicó que ninguna de las dos demarcaciones tienen una baja tasa de positividad del coronavirus.

“Esas son de las situaciones que le preocupa a uno porque uno sabe que eso va a contribuir a que se aumenten los casos en la próxima semana, en el próximo mes”

El especialista dijo que es incorrecto adoptar esa medida cuando aún el país esta “muy activo con la enfermedad”

“El error es llevar a la provincia a un 70 por ciento, eso no significa nada para esta pandemia hay que llevarlo por encima de 90”

Señaló además que las autoridades cometieron un error estratégico sobre la campaña de vacunación de la tercera dosis.

“ se han entretenido en el esquema de vacunación, en vez de completar el esquema de las dos dosis, se metieron en la tercera dosis y la tercera dosis está compitiendo con el esquema de vacunación del país por eso es que el país no ha avanzado más”

El doctor Feliz recomendó al Gobierno elaborar una estrategia epidemiológica y sanitaria de aplicación de la vacuna “palmo a palmo en el territorio de República Dominicana”, por lo que considera que hay que recurrir a todos los miembros de la Fuerzas Armadas del país, Policia Nacional, médicos, enfermeras y estudiantes de medicina para que de forma masiva acudan a las provincias casa por casa a inocular a la población.