“También creció mucho la denominada sextorsión, de la cual los hombres son los más afectados”, afirma la fiscal del Distrito Nacional.

SANTO DOMINGO.- Desde el inicio de la pandemia del COVID-19 en el país han aumentado los registros de delitos informáticos, especialmente la estafa y extorsión, advirtió la fiscal del Distrito Nacional Marineldy Peña Hernández.

La encargada del Departamento Investigativo de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología explicó que esos delitos se realizan mediante el uso de teléfonos inteligentes, celulares y software.

Indicó que entre los ciberdelitos más comunes y que más se denuncian están las estafas, la obtención ilícita de fondos y la injuria pública. “La mayor parte de las denuncias son por estafa y llegan a través de la Oficina de Atención Permanente de la Fiscalía, otras a través del Dicat (Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología de la Policía Nacional) y algunas desde los bancos comerciales”.

Indicó que la estafa se disparó durante la pandemia del coronavirus y la mayoría de las víctimas son mujeres. “También creció mucho la denominada sextorsión, de la cual los hombres son los más afectados”.

Aseguró que, aunque se ha vuelto muy común el chantaje o extorsión, este es un tipo penal que en la mayoría de los casos no se judicializa,“y esto es porque la víctima tiene miedo y vergüenza de contar su historia ante un tribunal”.

En lo referente a las penas que enfrentan quienes cometen el delito de estafa a través de la red, Peña Hernández dijo que esta infracción tiene sanciones previstas que van de los tres meses hasta los siete años de prisión. “En cuanto al chantaje, la pena contemplada es cinco años y la obtención ilícita de fondos, que son las más frecuentes y comunes, conlleva condenas de tres a 10 años de prisión”, agregó.

La fiscal hizo un llamado a la ciudadanía para que tome medidas que contribuyan a prevenir los delitos cibernéticos.

Algunas de sus recomendaciones consisten en fijarse en la fecha de creación de las páginas en las que realizan compras, así como ser celosos con todas las contraseñas y datos bancarios. “Esas informaciones no deben ser compartidas con amigos ni familiares”, recalcó.