La madre de Miranda Carela Rosario se vio afectada de dengue y otra enfermedad hace solo unos meses, según cuenta su hija.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La crecida de cañadas que provoca estancamiento de agua por días prolongados continúa generando temor entre residentes de varios sectores del Gran Santo Domingo debido a la proliferación del Dengue en el país.

La madre de Miranda Carela Rosario se vio afectada de dengue y otra enfermedad hace solo unos meses, según cuenta su hija.

Aumentando el temor en esta y otros residentes de este sector la posibilidad de ser afectados por la enfermedad, debido a que aseguran que el agua estancada se ha convertido en un criadero de mosquitos.

Otro caso similar le sucedió a una nieta del señor  Willynerdy Ramírez, quien asegura que hace unos días fue dada de alta después de haber sido ingresada por recibir la picadura del mosquito Aedes Aegypti.

El último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud correspondiente a la semana número 36, detalla que se notificaron tres mil 233 casos de dengue en las últimas cuatro semanas.

El 61% (1 983) fueron atendidos en centros de salud de la red pública, el 32% (1 021) en centros privados y el 7% (229) en centros de organizaciones sin fines de lucro, sanidad militar-policial.

El documento adiciona que las provincias Bahoruco, Dajabón, Independencia, Pedernales, Peravía, Puerto Plata y Santiago Rodríguez se encuentran en alerta verde.

Mientras que el resto del territorio se encuentra bajo alerta amarilla.

Hasta la fecha 27 defunciones han sido estudiadas por el Comité de Auditoría Clínica.

Los residentes en esta comunidad aseguran que el estancamiento del agua se debe a la crecida de una cañada que afecta a varios sectores y que necesita saneamiento.

Dicen que han solicitado ayuda a las autoridades, pero que hasta el momento no han visto ningún tipo de resultado.

Estos contaron además  que varias personas han abandonado sus casas por este problema que aseguran tiene más de siete años.

Estos Residentes aseguran que diariamente deben cruzar por estas aguas, exponiéndose a enfermedades como dicen les  ha ocurrido con otros vecinos.