El tema fue debatido por la sociedad civil, el Ministerio de Educación y otros actores políticos.

SANTO DOMINGO.- Una encuesta realizada por la organización de ayuda humanitaria World Vision, reveló este martes que el 63.5% de los padres con hijos en nivel primario siente que no están aprendiendo lo suficiente bajo el modelo de educación a distancia y virtual.


El tema fue debatido por la sociedad civil, el Ministerio de Educación y otros actores políticos.


A través de un comunicado de prensa, la entidad protectora de la niñez explicó que dentro de las causas identificadas en este porcentaje y la necesidad de la familia por el regreso seguro a clases se encuentran la falta y deficiencia de internet en casa, la falta de dispositivos o aparatos para el acceso y la carencia de acompañamiento de un adulto calificado para brindar ese apoyo pedagógico en el hogar.


“Desde el 2 de noviembre del año pasado, el país inicio este año escolar bajo un modelo de educación a distancia que ha marcado un cambio en la historia de la educación. Reconocemos el empeño del Ministerio de Educación por garantizar la continuidad del servicio educativo y este derecho, además de tomar las medidas para proteger a la comunidad educativa, pero, lamentablemente este modelo no ha alcanzado los resultados requeridos en cuanto al logro de los aprendizajes de los estudiantes” enfatiza Bianny Matos, psicóloga educativa y asesora de Educación de World Vision República Dominicana.


El estudio arroja que un 49.1% de los padres y madres consultados está totalmente de acuerdo con la reapertura de las escuelas, un 31.6% no está de acuerdo, mientras que un 19.3% se mantiene indeciso ante la situación. La especialista puntualiza que cada vez es más notoria la voz de los padres ante la necesidad del retorno a clases presenciales; en las noticias se observan las acciones de colectivos de padres abogando por un retorno presencial urgente.


Para esta encuesta, se tomó en cuenta la participación de 537 padres y madres, pertenecientes a las comunidades donde la organización opera, durante la última semana de febrero del 2021.


Otro aspecto relacionado lo evalúa la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) quienes han planteado que la mitad de la población estudiantil mundial actualmente permanece alejada de las escuelas y que mientras más se postergue el cierre de las escuelas, las implicaciones a futuro aumentan exponencialmente.


De acuerdo con los informes de UNICEF, se estima que más de 3 millones de estudiantes de América Latina y el Caribe podrían abandonar definitivamente sus estudios a causa de la pandemia y que mientras más tiempo permanezcan fuera de la escuela, es menos probable que regresen.


Así también lo estable un estudio reciente realizado por el Banco Mundial -¨La pobreza de aprendizaje”’- el cual define a esta etapa como el porcentaje de niños menores de 10 años incapaces de leer y comprender un relato simple podría haber crecido de 51% a 62,5%.Esto podría equivaler a 7,6 millones adicionales de niños y niñas en educación primaria “pobres de aprendizaje” en la región. El confinamiento también ha provocado consecuencias psicológicas, emocionales y físicas en los niños, niñas y adolescentes.


Matos afirmó que ante los protocolos presentados por las autoridades y plan de reapertura se debe promover una educación eficiente que garantice la salud de todos, pero no sólo física sino también psicosocial y emocional.


World Visión hace un llamado a la garantía de un retorno seguro, donde sea un compromiso de todos prevenir los riesgos y velar por el cumplimiento de los protocolos de infraestructura, higiene y protección de los niños, niñas y adolescentes como modo de promover que continúe la reapertura de las escuelas ya que es una decisión necesaria y segura. La prevención y cuidado de los niños y niñas debe prevalecer, y todos debemos velar por ello.


Para esto, la organización recomienda que los diferentes actores e instituciones que colaboran por la calidad de la educación dominicana promuevan: Temas claves de sensibilización para toda la comunidad educativa; divulgación de una versión práctica, amigable y comprensiva de lo que establece el Protocolo General elaborado por el MINERD; que haya plataformas y medios para escuchar a los padres y atender a sus inquietudes; y que, además, las diferentes instancias de participación y protección escolar puedan velar y garantizar que los niños, niñas y adolescentes se mantengan seguros.