“Un cierre escolar genera retrasos en los aprendizajes, en matemáticas y lenguas significativamente y que además perjudica a los que menos tienen”, indicó Darwin Caraballo, director ejecutivo de EDUCA.

Por Gabriela Andújar

Santo Domingo.- Mientras la autoridades de Salud y Educación decidirán este viernes las medidas que adoptarán para el reinicio de clases tras las vacaciones de fin de año, la posibilidad del regreso a clases de madera virtual por temor a los contagios, como sugiere la ADP, reabre el debate sobre los bajos resultados académicos del año escolar que se celebró totalmente a distancia.

Ante la controversia desatada por la ADP, que considera un error que los niños vayan a las aulas en medio de la ola de contagios de Covid, la organización Acción Empresarial por la Educación consideró que sería un atraso académico la postergación de las clases o volver la docencia a distancia.

“Un cierre escolar genera retrasos en los aprendizajes, en matemáticas y lenguas significativamente y que además perjudica a los que menos tienen”, indicó Darwin Caraballo, director ejecutivo de EDUCA.

Al sostener que los centros educativos no son focos de contagios y que han mantenido unos protocolos eficaces durante la pandemia, la Asociación de Instituciones Educativas Privadas determinó que la próxima semana recibirán a los niños en sus planteles escolares.

Tanto la ADP como la Federación de Padres mantienen su llamado a las autoridades a fin de que evalúen con cuidado la evolución de los contagios y eviten que el regreso a clase se convierta en el desbordamiento de casos.

Al anunciar, que las autoridades de Salud y Educación y Salud decidirán mañana viernes las medidas que adoptarán para el reinicio de clases, el presidente Abinader descartó que la clases presenciales representen un peligro sanitario.

“En el 98 por ciento de los países del mundo en los más importantes No hay restricciones, se están abriendo las escuelas”, precisó el mandatario.

A fin de tomar una decisión, varios equipos del Ministerio de Educación realizan un levantamiento a fin de evaluar la positividad de la enfermedad en el personal escolar.