Los actos ceremoniales se iniciaron en horas de la mañana en el Museo Memorial de la Resistencia.

SANTO DOMINGO.- El héroe nacional Gregorio Urbano Gilbert fue exaltado este domingo  al Panteón de la Patria, durante un solemne acto realizado en el marco del 123 aniversario de su natalicio y que estuvo encabezado por la ministra de Cultura, Carmen Heredia de Guerrero.

Los actos ceremoniales se iniciaron en horas de la mañana en el Museo Memorial de la Resistencia, con la guardia de honor ante los restos del patriota, y continuaron con el traslado de los mismos a la Fortaleza de Santo Domingo.

Manuel Gilbert, sobrino-nieto del guerrillero integrante de Los Gavilleros, pronunció unas palabras de agradecimiento, en representación de los familiares del ilustre defensor de la patria. Luego, se dirigieron a los presentes Iris Acuña, embajadora de Nicaragua en la República Dominicana, y Euri Cabral, coordinador de la Comisión de Exaltación.

Los restos fueron llevados al Panteón de la Patria, donde recibieron los honores de lugar. A seguidas, se procedió a realizar el desfile hasta el interior del mausoleo, así como la Invocación Especial para la ocasión, la cual estuvo a cargo del obispo de Puerto Plata, Julio César Corniel Amaro.

El presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, se dirigió a los presentes con unas emotivas palabras en las que resaltó la figura y aportes de Gregorio Urbano Gilbert.

El acto continuó con la inhumación de los restos de Gregorio Urbano Gilbert, para luego concluir con el depósito de la ofrenda floral, el toque de la ofrenda y la firma del libro de ofrendas.

Gregorio Urbano Gilbert fue un linotipista y guerrillero dominicano nacido en Puerto Plata en el año 1898. Su mérito reside en haber luchado valientemente por la soberanía y la dignidad del territorio dominicano durante las intervenciones militares norteamericanas de 1916 y 1965. También formó parte importante del movimiento nacionalista denominado Los Gavilleros.

Luchó junto a César Augusto Sandino en la revolución de Nicaragua contra las tropas norteamericanas, donde demostró su sentimiento internacionalista y espíritu combativo en defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.