La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), pidió a las cámaras legislativas que determine la realidad del contrato de concesión de la autopista Juan Pablo Segundo, que comunica a Santo Domingo y varias provincias del Nordeste.

SANTO DOMINGO.- La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), pidió a las cámaras legislativas que determine la realidad del contrato de concesión de la autopista Juan Pablo Segundo, que comunica a Santo Domingo y varias provincias del Nordeste.


Pide que asuman su rol constitucional de fiscalizar el gasto, ordenando la contratación de firmas auditoras, para la realización de esta auditoría forense.


El Informe con Alicia Ortega, reveló que la autopista conocida como Nordeste que va hacia Samaná, se ha convertido en un barril sin fondo que succiona al fisco, llevándose anualmente en los últimos 8 años un promedio de 2 mil 100 millones de pesos, gracias a una cláusula que garantiza a la empresa concesionaria un ingreso mínimo, que al no ser cubierto por la baja circulación vehicular, debe ser compensado por el Estado.


El Estado dominicano tendrá que pagar este año, la suma de RD$13,500.000.00 diarios, como resultado del déficit de vehículos que no circulen por la concesionada autopista Santo Domingo-Samaná a la empresa colombiana Autopistas del Nordeste.


De acuerdo al contrato firmado en el año 2001, el cálculo se desprende de las partidas establecidas en el presupuesto, ascendente a la suma de RD$4,930.000.00 para cubrir el peaje sombra, que consiste en la diferencia entre lo recaudado por la empresa concesionaria y los vehículos que no transitaron.


Con la partida consignada en el presupuesto 2021, la empresa recibirá del Estado dominicano, desde el inicio de las operaciones de la autovía la suma de RD$23,900.000.00, por concepto de la cláusula contractual “Ingreso mínimo garantizado”, que obliga al Estado a pagar un costo elevado por una cantidad mínima de vehículos que deberían utilizar la vía, sin conocerse de manera transparente lo recaudado por la empresa en las estaciones de peaje que opera, cuyo cobro en un viaje de ida y vuelta a Samaná en vehículo liviano, los usuarios de la carretera, construida a un carril en sentido contrario, deben pagar cerca de dos mil pesos en cuatro estafetas.