Así lo comunicaron este viernes el director de la Junta de Aviación Civil y el presidente de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación, al ofrecer detalles preliminares.

SANTO DOMINGO.-La aeronave accidentada en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), donde perdieron la vida nueve personas, tenía problemas con los spoiler o frenos aerodinámicos del ala derecho, incluso antes de despegar de la terminal aérea de El Higüero con destino hacia Orlando, en Estados Unidos.

Así lo comunicaron este viernes el director de la Junta de Aviación Civil, José Marte Piantini, y el presidente de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación, Emmanuel Souffront, al ofrecer detalles preliminares de la investigación del siniestro.

“El primer vuelo de la aeronave  de ese día salió de Puerto Rico y una vez llegado a República Dominicana, y después de que los pasajeros bajaron del avión, se estableció comunicación entre la tripulación de la aeronave y la compañía Helidosa, quienes informaron que los actuadores de los spoilers de tierra del ala derecha iban a ser cambiados antes del siguiente vuelo que sería a Orlando, Florida en los Estados Unidos, continuando a Cleveland donde la tripulación pernoctaría”, detalló el presidente de la JAC.

Marte Piantini informó también que, de acuerdo con la investigación, “las cámaras de seguridad del Aeropuerto Internacional Dr. Joaquín Balaguer (La Isabela) mostraron que la aeronave fue remolcada a los hangares propiedad de la empresa Helidosa, y que los trabajos realizados en el ala derecha se extendieron por aproximadamente 3 horas. Durante ese tiempo los pasajeros que viajarían a Orlando, Florida, esperaron en la terminal VIP del aeropuerto”.

La Comisión Investigadora pudo comprobar que una aeronave similar estaba en la rampa principal como reserva para ser usada en caso de que el trabajo de mantenimiento no se completara, pero de acuerdo con declaraciones de un alto ejecutivo de la empresa Helidosa, los pasajeros requirieron realizar el vuelo en ese avión en particular.

Al finalizar el mantenimiento, las cámaras de seguridad muestran actividad bajo el ala derecha de la aeronave, y se observa movimientos de los spoilers en ambas alas, y una vez finalizado, la aeronave se remolcó a la rampa principal y se preparó para el vuelo a Orlando.

La CIAA constató que antes y durante el rodaje, las cámaras de seguridad muestran movimientos en los controles de vuelo. “Ambos spoilers de tierra subieron y solo los del ala izquierda se retrajeron, los tres spoilers del ala derecha se quedaron extendidos. Un video realizado por un testigo desde el Estadio Quisqueya muestra que en vuelo, la aeronave continuaba con los spoilers del ala derecha arriba, mientras los del ala izquierda lucen que están retraídos”, detalla la investigación.

Grabación de la torre de control

De acuerdo a las grabaciones de la aeronave con la torre de control, en ese momento el primer oficial declaraba tener un problema hidráulico y más adelante reporta problemas relacionados con los alerones, luego declara una emergencia y pide vectores que lo dirijan de regreso al Aeropuerto Internacional Dr. Joaquín Balaguer.

A medida que fue progresando la situación deciden desviarse al Aeropuerto Internacional Las Américas, donde fueron autorizados a aterrizar en dirección sur-norte en la pista 35, y luego de sobrepasar la cabecera de dicha pista y con un giro a la izquierda impactó los árboles y luego el terreno del lado derecho de la pista a unos 200 metros. La duración total del vuelo fue de unos 15 minutos.

La Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) inmediatamente fue activada, tomó el control del aérea del accidente e inició una investigación de acuerdo a lo establecido en el anexo 13 sobre investigación de accidentes de aviación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), realizando la notificación a los estados con derecho a participar como son el Estado de diseño, el de fabricación de los motores y de la aeronave,  quienes tras ser acreditados vinieron a la República Dominicana y se incorporaron  a la investigación.

Los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte  (NTSB por sus siglas en inglés), la Agencia Federal de Aviación (FAA por sus siglas en ingles) de los Estados Unidos, asesores de Rolls Royce como fabricante de los motores y de Gulfstream como fabricantes de la aeronave participan  en el proceso que dirige la República Dominicana como Estado del suceso.