Laurent Lamothe (Archivo)

PUERTO PRÍNCIPE, Haití .- Funcionarios haitianos y dominicanos se reúnen este jueves en un hotel de Petionville para revisar una serie de temas comunes, especialmente el comercial, en el marco de un encuentro de alto nivel que iniciaron a principios de año para llegar a acuerdos sobre diversos asuntos.

La cuarta ronda del diálogo bilateral es encabezada por el primer ministro haitiano, Laurent Lamothe; y por el canciller dominicano, Andrés Navarro.

Lamothe dijo que la cita de hoy permitirá al sector privado de Haití discutir oportunidades de negocios con los dominicanos.

"Muchos productores haitianos presentarán sus productos para la exportación a la República Dominicana", agregó.

Agregó que la reunión de hoy "es un diálogo binacional para avanzar en nuestras prioridades y encontrar soluciones relacionadas con problemas comunes".

"Representamos a un mercado de 22 millones de consumidores. Tenemos que trabajar juntos y escucharnos unos a otros", subrayó, y agregó que los sectores privados haitianos y dominicanos de ambos países "necesitan hablar".

Asimismo, saludó "el valor" y "el patriotismo" de los empresarios de los dos países, "que han decidido romper con el pasado".

Los productos haitianos, como el café, la harina y la cerveza se deben poder exportar a la República Dominicana, insistió.

Lamothe dijo, además, que "hay una necesidad absoluta para resolver los problemas en la frontera, que afectan a la competitividad de los productos haitianos.

"Podemos hacerlo mejor, debemos hacerlo mejor", apostilló el primer ministro de Haití.

Asimismo, dijo, que el encuentro permitirá hacer un balance de los logros alcanzados en las últimas reuniones bilaterales.

"Estas reuniones bilaterales contribuyen enormemente a disipar la desconfianza y el malestar crónico entre los dos países", aseguró.

La tercera ronda de diálogo de alto nivel, que realizan periódicamente República Dominicana y Haití para llevar a acuerdos en temas como el migratorio, el de la salud, el del comercio o el de la seguridad, tuvo lugar en julio pasado en el enclave turístico dominicano de Juan Dolio, unos 50 kilómetros al este de Santo Domingo.

Ambos países acordaron entonces facilitar mutuamente las importaciones de bienes y servicios "sin medidas discriminatorias", tras algunos conflictos generados al respecto, y consideraron que ya han dejado atrás las "inercias del pasado".

También, se estableció instituir mecanismos de seguimiento que permitan evitar los obstáculos a los intercambios comerciales que no sean conformes con las normas internacionales de la materia.