A casi dos semanas del magnicidio de Jovenel Moïse en su residencia privada, la diáspora haitiana residente en el país ha comenzado  a vislumbrar, por primera vez,  un futuro político y social menos incierto para la nación más pobre del hemisferio.

SANTO DOMINGO.- La conformación de un nuevo gobierno de transición en Haití desde este martes trae esperanza a la comunidad haitiana radicada en el país que temía por la seguridad de sus parientes ante la inestabilidad  política y social que se vive en el territorio haitiano, agravada por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse.

A casi dos semanas del magnicidio de Jovenel Moïse en su residencia privada, la diáspora haitiana residente en el país ha comenzado  a vislumbrar, por primera vez,  un futuro político y social menos incierto para la nación más pobre del hemisferio.

Entrevistados por SIN, consideraron que el cambio político en Haití con Ariel Henry como primer ministro en sustitución del interino Claude Joseph, representa un paso de avance hacia la conformación del anhelado gobierno de consenso que permita la celebración de las elecciones, pautadas para septiembre.

En tanto,  llamaron a la comunidad internacional a jugar su rol de ayuda en la crisis humanitaria, agravada por la falta de alimentos y la inseguridad ciudadana.

Sin embargo, desde el colectivo de dominicanos en solidaridad con Haití se mostraron preocupados ante la posibilidad de que organismos extranjeros vuelvan a militarizar el vecino país.

Mientras un nuevo gobierno asume las riendas de Haití, paralelamente, el pueblo se prepara para darle el último adiós a su presidente Moise este viernes.

Hasta el momento, las  investigaciones por el magnicidio han llevado al apresamiento de más de 20 sospechosos, en su mayoría, ex militares colombianos.

La diáspora haitiana hizo un llamado a sus compatriotas a mantener la calma a la espera de que el nuevo gobierno convoque a elecciones para elegir un nuevo presidente constitucional.