Para el sector médico, el repunte que vive el país puede deberse al relajamiento de medias de distanciamiento y la indisciplina popular.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Ante el aumento constante de ocupación hospitalaria por el COVID-19, la espera de los pacientes en busca de atención ambulatoria e internamiento tanto en clínicas como en hospitales se alarga e incluso algunos familiares de los afectados por el coronavirus se quejan de que sus parientes son rebotados de los centros de salud públicos y privados.

Era la impotencia y la desesperación que invadía a Jessica Díaz y su familia cada vez que llegaban a un centro de salud y les decían que no había cama para su madre de 71 años y en estado delicado por el coronavirus.

Tras viajar desde Azua a la capital en busca de atención, la madre de Díaz fue rechazada de dos centros de salud y sólo fue aceptada en el hospital Marcelino Vélez Santana, donde tampoco hay camas disponibles, pero ha sido atendido durante cinco días en la sala de emergencia.

La ocupación hospitalaria no solo va en aumento en los centros públicos, donde las camas UCI están llenas en 53 por ciento, sino también en las clínicas privadas.

Para el sector médico, el repunte que vive el país puede deberse al relajamiento de medias de distanciamiento y la indisciplina popular.

Desde hace varios días en el país se ha registrado un incremento de pacientes contagiados de COVID que ya han recibido la vacuna contra la enfermedad, según alertaron especialistas en neumología.

Según datos del Servicio Nacional de Salud, en el Gran Santo Domingo en el hospital Marcelino Vélez Santana y en el Rodolfo de la Cruz Lora, no hay camas disponibles para pacientes contagiados, situación similar ocurre en el Félix María Goico, en el Francisco Moscoso Puello hay una ocupación de un 80 por ciento y en CECANOT es de un 75.

Los neumólogos entrevistados recomiendan a las autoridades sanitarias adoptar medidas rápidas y eficientes para evitar un colapso del sistema de salud.