SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En el 2010, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) estuvo presente en cada punto de la geografía nacional, con la ejecución de obras que dieron respuestas efectivas a las necesidades de agua para la producción agrícola del país y otras que llevaron tranquilidad a familias que se veían amenazadas por las inundaciones producto de las crecidas de ríos.

El director del INDRHI, Frank Rodríguez, informó que la inversión del Gobierno a través de la entidad, en el año que concluyó, ascendió a RD$683.9 millones. “Estamos trabajando vigorosamente, siguiendo los lineamientos trazados por la política de desarrollo rural del presidente de la República, doctor Leonel Fernández”, aseguró

Al ofrecer detalles de las inversiones, el ingeniero Rodríguez dijo que destinaron RD$460.6 millones a la construcción y adecuación de numerosos sistemas de riego en todo el país, abarcando la limpieza de 2,012.2 kilómetros de canales, 941.3 kilómetros de bermas y caminos, así como la construcción y rehabilitación de 175 estaciones de bombeo, con lo que optimizaron la conducción y distribución de agua a las parcelas.

Destacó que otra acción de repunte ejecutada por el INDRHI fue la canalización de varios ríos que con sus crecidas en épocas de lluvia anegaban zonas pobladas y predios agrícolas, poniendo en peligro vidas y originando daños a las propiedades.

Informó que en obras de regulación y defensa para controlar inundaciones invirtieron RD$223.3 millones, monto que incluye el encauzamiento y adecuación de los ríos Baní, en la provincia Peravia; Panzo y Majagual, en Neiba; Yuna, Payabo y los caños Pontón y Cascarilla, en el proyecto AGLIPO III, en Villa Riva, provincia Duarte, entre otros.

Rodríguez dijo que también se destacan la conclusión del dique Santa Rita, en Villa Vásquez, y los trabajos de reconstrucción del Caño Trujillo y la adecuación de un tramo del río Yaque del Sur, para garantizar el riego y evitar inundaciones en comunidades próximas a la obra.

Otras acciones relevantes fueron la construcción de dos nuevos Centros de Gestión de Agronegocios y Audiovisuales - Biblioteca (CEGA-CABI), para beneficiar a las Juntas de Regantes Presa de Hatillo, en Cotuí, y de Mao; la rehabilitación de la rápida de la hidroeléctrica Los Toros y la construcción y rehabilitación de estaciones de bombeos.

El director del INDRHI recordó que en el año 2010, el presidente Fernández dejó formalmente iniciados dos grandes proyectos: AGLIPO III, en el municipio Arenoso, provincia Duarte, para incorporar miles de tareas a la producción agrícola, y la presa de Monte Grande, junto a la rehabilitación de la presa de Sabana Yegua, obras que tendrán un gran impacto económico en las provincias Barahona, Independencia, Pedernales, Bahoruco y Azua.

Destacó, además, que el organismo hídrico continúo el monitoreo de 26 presas para garantizar la seguridad y funcionalidad de esos embalses, y mejoró el diseño de la presa de Guagüí, que regulará la cuenca del río Camú, en La Vega, y garantizará agua para consumo humano, riego y generación de energía.

En adición a esa labor, el funcionario dijo que la institución continuó afianzando su programa Soluciones Rurales, beneficiando a miles de familias con el suministro de agua a través de la construcción de pozos tubulares en las proximidades de sus viviendas, y la instalación en los mismos de bombas manuales o malacates.

Dijo que en 2010 el programa Soluciones Rurales construyó 996 pozos malacates para uso comunitario, doméstico, agrícola y ganadero, en comunidades rurales ubicadas en zonas de baja pluviometría y que carecen de acueductos convencionales, así como 289 filtrantes.

Asimismo, añadió que trabajaron en la coordinación de los estudios y diseños para rehabilitar 38 obras civiles que están dentro del Proyecto de Recuperación de Emergencia y Gestión del Riesgo por Desastres Naturales (Olga y Noel), que cuenta con el apoyo económico del Banco Mundial.

El funcionario sostuvo que con los trabajos ejecutados aseguraron el suministro de agua para la producción agrícola, incidiendo así en la reducción del precio de la canasta familiar y en el desarrollo económico nacional, impactando positivamente en la calidad de vida de los regantes y sus familias.

Dijo que además contribuyeron a llevar paz mental a las familias que viven cerca de afluentes que representan un peligro en temporadas de lluvia