El joven dice que dicho fiscal tiene una "persecución personal" contra él y asegura que cumplió con el proceso que tenía pendiente con la justicia, pero le ha creado varios expedientes con la información del único real.

SANTO DOMINGO.- El joven Mario Tejada Francisco denunció a este medio que lleva casi tres años preso por una serie de irregularidades cometidas en su proceso por los miembros del Ministerio Público de la provincia de La Altagracia, lo que llamó una "persecución personal" por parte del fiscal que conoce su caso.

El joven oriundo de Santiago indicó que se estuvo preso en La Altagracia desde el 17 de diciembre de 2018 hasta agosto del 2019, cuando salió en libertad bajo fianza, pero fue apresado una vez más cuando se presentó en la oficina del MP para firmar, con el alegato de que tenía un expediente pendiente desde el 2018.

Explica que el fiscal que ordenó su arresto completó dos expedientes igual en su contra siendo la fecha lo único diferente, el del 2018, con libertad pura y simple y otro del 2019 con presentación periódica por seis meses.

El 6 de noviembre del 2019 cuando se presentó para firmar el libro de registro, el mismo fiscal ordena de nuevo su apresamiento por rebeldía, por no ir a firmar y por no presentarse a la audiencia en la que se le varió la medida de coerción, siendo debidamente citado, lo que Tejada desmiente porque la cita llegó al CCR 14 de Anamuya, cuando se encontraba bajo fianza, en su casa ubicada en la provincia de Santiago.

Asegura que ni su abogado ni él fueron notificados y en la primera audiencia lo declararon en rebeldía por un tribunal que no estaba apoderado de su proceso, un juez se dio cuenta del error y manda el caso a la inspectoría del Ministerio Público y el Poder Judicial para que se investigue la consfusión.

El joven que define su situación como "accidentalmente detenido" indica que la declaración de rebeldía en su contra se levantó el 26 de febrero de 2020, desde el 25 de noviembre de 2019, cuando se formalizó su arresto. 

La libertad le llega el 11 de marzo de 2020, sin embargo, el coronel encargado de la prisión le informa que no podía dejarlo salir, porque el fiscal Ronny Jordanis Mercedes había ordenado que su puesta en libertad no se llevara a cabo.

El próximo paso de Tejada y su defensa fue someter una hábeas corpus ese mismo día, el cual se iba a conocer el 26 de marzo del 2020.

Al llegar a la audiencia el fiscal a cargo se inhibe del proceso, indicando que le correspond a Jordanis Mercedes conocerlo, por lo que se aplaza para el 27 de marzo, al llegar se dan cuenta que se trata de una audiencia para conocer una medida de coerción y que pesaba sobre él una orden de arresto del 26 de marzo de 2020 a la 4:20 de la tarde, lo que dice no entender porque llevaba desde el 2019 privado de su libertad.

Tras esta audiencia el joven vuelve a los tribunales para conocer la medida de coerción, momento que su defensa aprovecha para informar de las irregularidades del caso a la jueza, quien se desliga de su situación previa, alegando que solo se ceñía a conocer el acta de apresamiento y la medida de coerción, por lo que le dictó tres meses más en prisión preventiva.

Mario Tejada Francisco aún esta detenido y afirma que el Ministerio Público de La Altagracia unió los tres expedientes contra él en uno solo, sin los procedimientos correspondientes y  utilizando las pruebas y la información de un caso que no tienen que ver entre sí. 

Asegura que su caso fue enviado a juicio de fondo, el cual ha sido aplazado unas cuatro veces.

"No quiere conocer el proceso porque anda rehuyendo a una verdad existente", dijo Tajada al referirse a los miembros del Ministerio Público de La Altagracia, a quienes acusa de indiferencia y de lanzarle amenazas por su caso.

Además los acusa de negarse a entregar el vehículo y las pertenencias que le ocuparon a su abogado y a su esposa.

En ese sentido, Mario Tejada Francisco quiere que su caso sea conocido aplicando la ley y que los miembros del Ministerio Público les devuelvan su cosas y se hagan responsables del dinero que dejó de percibir su vehículo, registrado en la plataforma Uber, por el tiempo que lo han tenido retenido.